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23 feb 2012

Los memes

Recientemente es común ver en sitios web y redes sociales, un buen número de carteles que son como pequeñas viñetas (como las de los periódicos), que resultan ser muy graciosas ya que expresan ideas, situaciones o momentos muy comunes en la vida de las personas. Se expresan siempre con un gran sentido del sarcasmo o de la sátira y siempre llevan unas imágenes simples que son como los emoticon que usábamos en msn. Son caras con expresiones, de lineas un tanto hoscas. Son una especie de comodínes para acentuar expresividad en estas viñetas.

A estas imágenes se les conoce con el nombre de MEMES, Es un término creado por Richard Dawkins, en su libro "El Gen Egoísta". Se fundamentan en las Teorías Sobre la Difusión Cultural y son concebidos como unidades teóricas de información cultural transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente, tal y como ocurre con un gen o un conjunto de genes. De hecho, de ahí surge el nombre por parecido fonético y porrque denota la idea de Memoria y Mimesis (imitación), resultando en  MEM o MEMES.

Según Dawkins, poseemos dos tipos de procesadores informativos distintos:

    a) El genoma o sistema genético situados en los cromosomas de cada individuo y determinante del genotipo. Este ADN constituye la naturaleza biológica vital en general y humana en particular. Mediante la replicación, los genes se transmiten sexualmente durante generaciones.
    b) El cerebro y el sistema nervioso permiten procesar la información cultural recibida por enseñanza, imitación (mímesis) o asimilación, divisible en idea, concepto, técnica, habilidad, costumbre, etc., y nominados "memes" con cierta ambigüedad.

La tesis  de Dawkins es que los rasgos culturales, o memes, también se replican. Por analogía con la agrupación genética en los cromosomas, se considera que los memes también se agrupan en dimensiones culturales, incrementables con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son nuestras construcciones. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas conductuales, sino más bien información que las especifica.

Los memes se transmiten por medio de las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación (conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil).

Así pues, estos Memes de Caricatura, (también llamados Fuuuu o Rage Guy), son caricaturas de caras que expresan distintas emociones. Se usan para relatar algún suceso cómico, o situación identificable de la vida cotidiana, que finaliza con uno de los personajes adoptando una de las distintas caras con sus respectivas emociones. La mayoría de los personajes retratados en los memes son masculinos pero los usuarios cambian el género añadiendo pelo, aretes entre otros detalles para hacer parecer a la cara femenina.

Algunos de los más conocidos son:

Fuuuu o Rage Guy- Se trata de una cara de indignación de una persona al perder la cordura por alguna razón. Acompaña siempre al texto "Fuuu-..." (del inglés, fuck), denotando cierto cabreo por algo que no ha salido bien, ambientan podemos decir que el personaje expresa rabia y desespero por una situación que le ha sucedido, normalmente en situaciones que nos pasan a cualquiera.





Poker Face.- Hace referencia a la expresión «cara de poker», que indica la cara que pone una persona intentando ser inexpresiva. También se utiliza para representar a una persona que queda perpleja frente a una situación. Representa las situaciones más surrealistas y embarazosas, lo que comúnmente se denomina "cara de póker".







Fuck Yea.- Representa a una persona con cara triunfal, que ha conseguido hacer una tarea o ha realizado una hazaña difícil; es un triunfador, ilustra todos esos momentos de nuestras vidas cotidianas donde nos sentimos unos cracks por algo que hemos conseguido, por muy banal que sea. Las primeras viñetas tienen fecha de Febrero de 2010 en la comunidad 4chan.






 Everything went better than expected.- Esta cara, representa lo que textualmente dice "Todo ha salido mejor de lo esperado". Es la antítesis de Fuuu (Rage Guy) y se utiliza cuando algo que parecía que saldría mal, al final no se tuerce.








Forever alone (para siempre solo).-  Representa una persona con cara particularmente fea, que llora por sentirse sola. Habitualmente es utilizado para representar a personas que se quedan aisladas, que son ignoradas por los demás o a los eternos solteros.










Troll Face o Coolface.- Se trata de una cara sonriendo exageradamente, de una persona fastidiosa, graciosilla o que intenta sobreponerse a los demás. Es un meme originado en MS Paint por un usuario de DevianArt llamado Whynne y normalmente usado para trollear, ser un cabrón, reírse de la gente, en definitiva, liarla parda.









Okay Guy.- Esta cara, con expresión de tristeza, se utiliza para representar resignación, en ocasiones en las que no hay más remedio o no hay ninguna otra alternativa que algo que no gusta.










LOL Face o LOL GUY.- Esta cara es utilizada para representar a las personas que se ríen o actúan de forma exagerada y loca. El acrónimo LOL (del inglés, laugh out loud o lots of laught) significa "reir en voz alta" o "cientos de risas".  No está muy claro si surgió de 4chan o Reddit.










Oh god, what have I done!.- Este meme (¡Oh dios, qué he hecho!), representa arrepentimiento por haber hecho algo que ha sido un error.
Normalmente es uno de los memes más hardcore, con situaciones racistas, machistas, etc. No apto para todos los públicos. Su origen no está claro, hay gente que afirma que en la comunidad newgrounds, otros en /b/.








Challenge accepted.- Extraído de la serie Cómo conocí a vuestra madre, por una de las frases que dice Barney Stinson, representa un personaje con expresión desafiante que acepta un reto.






 Cereal Guy.- El tipo de los cereales, representa a un listillo que observa pasivamente (la televisión, un discurso...) y comenta, mientras mastica sus cereales, como deberían ser las cosas. El típo de los cereales es dialogador, siempre tiene algo por decir y siempre se adelanta a los acontecimientos. Es un visionario de nuestros días y raramente se equivoca. Aunque existen varias versiones del mismo, el tío de los cereales es originario de una viñeta realizada en MS Paint que trataba de un tío discutiendo con su novia, obra de Bob Averill en los foros SomethingAwful en 2007. Alguien en 2009 cogió el primer panel de la viñeta y lo convirtió en la forma actual, que circula por miles de foros y páginas web por internet.



It's Something.- Ilustra la frase "algo es algo". Se utiliza en situaciones en la que se relata un suceso, y aunque al final no sale como se esperaba, el resultado es pasable o aceptable. It's something es un meme conformista, lejos de deprimirse, encabronarse o entristecerse por un hecho que no esperaba, se conforma con el plan B, que muchas veces nada tiene que ver con lo que quería en un principio. El origen de este meme está en tumblr, por el usuario rcdb, aunque no ha sido ampliamente divulgado hasta la fecha.



Yao Ming.- Este meme surgió de una entrevista a Ron Artest y Yao Ming, ambos jugadores de baloncesto. En ella, una de las cámaras de prensa fotografió a Yao Ming con la expresión del dibujo. Posteriormente, en un hilo de Reddit, alguien comentó que la expresión parecía decir por si sola algo así como "Me importa una mierda", (según cuantocabron.com era "que le den a esa zorra") lo que muchos apoyaron.

Se utiliza para representar situaciones en las que al sujeto no le importa nada o que va a hacer justo lo contrario de lo que le aconsejan. También se suele hacer referencia a este meme como Fuck That Guy o Dumb Bitch o la versión mexicana, "me la pelan".



Mentira.- Es un meme que surge del portal español ¡Cuánto Cabrón!, donde se representa la frustración al descubrir que algo no es lo que parecía ser, y el personaje se da cuenta de que es mentira o se niega a aceptar que es verdad. Es la total frustración al ver que un anuncio, unas palabras, una situación no es verdad. Su primera aparición fue en cuantocabron por el usuario lolitrollyou en una viñeta en enero de 2011.





Y U NO.-  Este meme (del inglés, Why don't you...?; en español, ¿Por qué no...?) representa una pregunta o duda, que llena de rabia y frustración al autor de la imagen por no entender algo. El meme tiene su origen en el manga Gantz, en una viñeta del capítulo 55 (Naked King), donde se puede ver la expresión de donde fue sacado el meme.









Feel Like a Sir.- Representa a una persona con clase, mostrando un personaje bien vestido, elegante, con detalles como sombrero de copa, monóculo y bigote. Se utiliza cuando el sujeto se siente como alguien importante o superior a otras personas. También se suele utilizar cambiando "señor" por otro término y modificando su apariencia en consecuencia. El grupo de hackers Lulz Security lo usa como su logo.








Me Gusta.- La desagradable y grotesca cara de Me gusta (llamado así, incluso en el extranjero) representa a una persona que muestra su satisfacción por alguna causa o motivo extraño, raro o sospechoso. Es un personaje asquerosillo el cual siempre responde con un "Me gusta" a situaciones raras, repugnantes, curiosas. En esta imagen de DeviantArt podemos encontrar su primera aparición y poco después empezó a difundirse por 4chan y Reddit. El meme aparece por primera vez en un dibujo del usuario Insert en DeviantART.



Aaaaw Yeah! Representa a una persona que estalla en un golpe de júbilo y alegría, a la vez que exclama "Aaaaaw Yeah!" ("¡Oh, sí!"). La imagen del meme fue extraída de la película Spiderman 2, del personaje J. Jonah Jameson.







¿Are you fucking kidding me? (¿Me estás jodiendo? o ¿Me estás tomando el pelo?).- Es utilizado en situaciones en las que uno de los protagonistas dice algo estúpido o ilógico. Le asombra la estupidez humana de muchas personas. Traducido al castellano vendría a ser algo como "¿Tengo cara de tonto?" o "¿Me estás tomando el pelo?".






Trolldad (El padre troll).-  Viene a colación del meme Troll Face. Retrata a un padre, que mantiene una conversación/duelo con el hijo y tiene la última palabra. El padre siempre termina trolleando a su hijo con chistes o rimas. Si bien proviene de trollface, su primera aparición fue en 2009 en reddit.






That's Suspicious.- En este se representa la cara de sospecha y duda de una persona, a pesar de ser evidente lo que acaba de ocurrir. El personaje sospecha de todo, aún cuando todo está clarísimo y sea la tontería más grande del mundo, él no las tiene todas. Su primera aparición de la que se tiene constancia es en esta viñeta en cuantocabron a finales de 2010, por el usuario "Sospechoso".







Raisins / Inglip.- Es un meme que representa la sorpresa que se lleva alguien al encontrar algo inesperado. Su nombre proviene del inglés: pasas; pues se popularizó en una caricatura donde el personaje toma una galleta creyendo que tenía chispas de chocolate, pero se sorprende al ver que eran pasas. La cara proviene de una imagen que sugiriere que la videoconsola PS3 no tiene juegos, donde es retratada con el texto "Has no games".





Puking/Puke Rainbows.- Este meme se usa cuando una cosa es extremadamente tierna, amorosa y/o bonita. Tiene su origen en comics y está representado por un vómito de arcoiris cuando el personaje está ante situaciones muy pastelosas y románticas. Su primera aparición fue para un artículo del blog I-mockery, cuando el autor visitó un supermercado japonés y estaba lleno de productos de todos los colores posibles. Se muestra a una persona con los ojos bizcos hacia fuera y vomitando arco-iris (Puke Rainbows es vomitar arco-iris en inglés). Existen muchos tipos de Puke rainbows: delante del ordenador, de pie, vomitándole a la cara al otro, con nubes, con un arco iris que vomita arco-iris, con un unicornio, etc.



Mother of god.- Se utiliza para mostrar asombro. Se muestra estupefacto ante acontecimientos que no se esperaba.






Why Not?.- Le echa cara a la vida y a la mínima que tiene la oportunidad, bien porque está solo o bien porque algo le excita, se da un homenaje. Su primera aparición de la que se tiene constancia es en esta viñeta en cuantocabron a principios de 2011, por el usuario "Valverde". Está basado en el personaje de Willy Black Eye interpretado por Peter Griffin.





Pat Bateman.- Bateman es el personaje que interpreta Christian Bale en American Psycho, en una escena en la que sale con una hacha.










Sí claro.- Con su cara viciosa, se muestra en ocasiones en que la situación tiene un doble sentido, y "sí claro" siempre es el más retorcido o perverso. Su origen en inglés es el meme "I See What You Did There" y aunque su origen es desconocido es usado desde hace tiempo en 4chan y tumblr.







Huy si que malote!.- En ingles se le conoce como "Watch out we have a bad ass over here!!!" y significa que huy si que malote! Aunque en realidad es una imagen de Neil deGrasse Tyson, astro físico de la NASA y divulgador científico que fue captado mientras afirmaba "Yo sé que las moléculas de mi cuerpo son rastreables hasta los fenómenos del Cosmos. Eso hace que quiera agarrar a la gente en la calle y decir: “HAS ESCUCHADO ESTO?!” En octubre de 2011 a partir de una fotografía editada de Tyson tomada de una entrevista que él dio para la página bigthink.com, se creó un meme, que resalta irónicamente alguna situación. Viene usualmente acompañado de letreros, por ejemplo, en inglés “Watch out, we got a badass over here“, traducido al español literalmente “Cuidado, tenemos un chico malo aquí“. Esta imagen es usada casi siempre para enfocar un sentido del humor sarcástico.

En conclusión, existen muchos otros memes y seguramente aparecerán más. Lo importante es entender como estas imágenes forman un lenguaje gráfico que se vuelve común entre personas incluso que hablan lenguas diferentes y que estas unidades de información cultural ciertamente se transmiten fácilmente entre personas o generaciones porque son fácilmente identificables y además nos divierten.


Fuentes: wikipedia.com
cuantocabron.com 
http://knowyourmeme.com 

30 abr 2011

La invención del amor

¿El amor no existe? es una construcción social para justificar el comportamiento producido por los instintos cuya razón de ser es el apareamiento para la perpetuación de la especie.

 La invención del amor

Si usted piensa que el amor no tiene edad, es eterno, ciego, incondicional e incorrupto, sepa que todos estos conceptos no son universales ni naturales. ¿Por qué? ¿Será que hemos vivido en el engaño?

*

De pronto que se acerca un caballero, su pelo ya pintaba

algunas canas. Me dijo: le suplico, compañero, que no hable

en mi presencia de las damas.

«Mujeres Divinas», Martín Urieta

¿Qué pensaría usted si le digo que la mayor parte de las prácticas amorosas, entre ellas las más melosas y tradicionales, las que algunos sentimos sexistas y otros corteses, las que van desde el cortejo a la mujer, las flores, la búsqueda de la amada y el tratamiento privilegiado —«primero las damas»—, hasta las maneras gentiles y atentas, la preservación de la virginidad, el adulterio velado y los mensajes cifrados de las relaciones extramaritales, son un mero invento del siglo XII?

A partir de este siglo, la cultura occidental «empieza a entender el término amor en un sentido muy distinto de como lo había hecho anteriormente»,[1] se crean términos de conducta aún vigentes, pero que a un ciudadano de la Roma imperial le habrían parecido absurdos y a un hombre del lejano Oriente, poco menos que incomprensibles.

La idea del amor y el enamoramiento que hoy tenemos, que vemos en las telenovelas, en las novelas rosas tipo Corín Tellado y, sobre todo, en celebraciones como la de San Valentín —con sus cajas de chocolates, sus ositos de peluche, sus joyas en caja y las postales de «Amor es…»— derivan de esa añeja tradición medieval.

La mujer en el medioevo

Durante la Edad Media, el papel y la imagen de la mujer atravesarían por diversas concepciones —no olvidemos que es un periodo de diez siglos—: primero, la visión misógina de los padres de la Iglesia como San Antonio, San Jerónimo y Santo Tomás de Aquino, quienes la consideraban «soberana peste, puerta del infierno, amor del diablo, deficiencia de la naturaleza, larva del demonio o flecha del diablo»; luego, este desprecio cambió un poco al instaurarse la imagen de la Virgen María —la madre de Dios y sus dones: virtud y maternidad— como modelo a seguir para las religiosas y las doncellas; por último, entraría en juego una tercera concepción que vincularía a la mujer con la redención de los pecados: la de María Magdalena, con quien la imagen de lo femenino se hace más real —ya no es demonio ni santa—, más humana y más asequible: una pecadora que se puede salvar como cualquier hombre.

Es un poco lo que nos relata Dante en La divina comedia, donde nos muestra tres espacios diferentes, pero conjeturados entre sí: el infierno, Eva; el cielo, María; y el purgatorio, Magdalena.[2]

Enlaces pactados

Por otro lado, recordemos que, durante el Feudalismo, a los miembros de las familias aristocráticas se les preparaba desde la infancia para unirse en matrimonios concertados,[3] en cuyas negociaciones no podían influir.

Se pensaba que las circunstancias, la inteligencia de los esposos, la habilidad de sus familias y la discreción de los personajes de la Corte contribuirían al éxito de los mismos; pero la mayor parte de las veces la sumisión y la aceptación absoluta de esta costumbre hacían que los contrayentes vivieran una realidad conyugal atroz, distante, ajena o, simplemente, aburrida. Esto provocaba que la mujer «malmaridada» —común en esta época— buscara alternativas a su desdicha y muchas veces las encontrara en los amores secretos, prohibidos e imposibles de los sigilosos caballeros.

De guerrero a caballero

Por su parte, el hombre medieval también sufriría una transformación en su comportamiento social. Aquél que por necesidad seconvertía en guerrero para formar parte del estamento superior de la sociedad seguía un proceso evolutivo que lo llevaba de un «salvaje cubierto de hierro» a un caballero[4] refinado con una codificación de su conducta bélica y cotidiana, en sus maneras y en sus gustos. Aquellos combatientes que participaban en batallas durante los primeros siglos de la Edad Media, después de ir a las Cruzadas y tener un contacto cultural y el conocimiento de sociedades más refinadas,[5] poco a poco modificarían su comportamiento. Así, las buenas maneras, la generosidad y el refinamiento serían entonces tan o más importantes que la habilidad con las armas y el valor, tanto en la Corte, como en la convivencia de hombres y mujeres, o en las fiestas y torneos.

El amor feudal

Dentro de este contexto, en el Languedoc[6] de fines del siglo XI apareció una nueva concepción de la relación amorosa, que se llamó fin’amor y se expresó especialmente a través de la poesía de trovadores y juglares —lírica, artificiosa y enigmática[7]—, se extendió a toda Europa y, en siglos posteriores, a todo el mundo occidental.

Esta concepción expresa una forma de amor cuyas características básicas son el servicio a la dama, la cortesía en las formas, el adulterio y el amor secreto. Algo así como un «feudalismo amoroso», como bien dice Aurelio González, donde el amante es el siervo o vasallo de la dama, e incluso muchas veces se dirige a ella como midonz —«mi señor», «mi don»—. Sus virtudes son la obediencia y la aceptación; asimismo, el rito iniciático y los rituales caballerescos[8] son acciones que el amante debe realizar con su amada, lo que lo convierte en caballero porque es capaz de amar, y es el amor el que lo hace cortesano, lo que le da luz y le permite continuar.

Amor real, no platónico

Pero este fin’amor —amor cortés, servil, feudal o caballeresco, como le queramos llamar— no era, como se piensa erróneamente, ideal o platónico. La mujer se ha idealizado, pero es alcanzable. El enamorado ambiciona llegar al fach o fait,[9] —es decir, el acto amoroso—, aunque no siempre lo logra y a veces tiene que contentarse con escarceos, promesas e incluso con el coitus interruptus, pasando por todas las etapas previas, esas que señalan algunos tratadistas latinos de la época: visus —miradas—, alloquium —exhortación—, contactus —contacto—, basia —besos— y factum —acto amoroso.

Este tipo de relación amorosa exigía la discreción absoluta de los amados y los amantes, por lo que el nombre de la dama además nunca se debía hacer público por ningún motivo, bajo pena de cometer una félonie —infidelidad— que evidentemente haría indigno al caballero.1 [10]El marido no debía saber del amor de su mujer ni de su enamoramiento —recordemos que el adulterio femenino no se consideraba igual que el masculino, ya que la honra del hombre era depositada en la mujer por vía del padre que la entregaba en matrimonio—, ya que su infidelidad se buscaba y se condenaba. De hecho, Ginebra, la esposa del rey Arturo, fue una heroína porque supo ser mujer del gran héroe y a la vez desafiar su condición enamorándose de Lanzarote, caballero e ideal amoroso.

Los principios del amor

Los principios del fin’amor o amor cortés aparecen recogidos y sistematizados en el De arte honeste amandi, Ars amatoria, o De amore, de Andreas Capellanus, obra que incluye un manual de cortesía acerca de cómo se adquiere y conserva el amor, y los fallos de las Cortes de Amor, formadas por damas de alto rango como Leonor de Aquitania.[11] Entre sus principios rectores más importantes están:

* El amor no es posible en el matrimonio porque no existe libertad.

* Es insensato que la dama que no ama exija ser amada.

* Es indigno emplear un intermediario en asuntos de amor.

* Nada impide a una mujer ser amada por dos hombres, ni a un hombre por dos mujeres.

* El verdadero amante siempre está absorto por la imagen de la amada.

* No tiene ningún valor lo que el amante obtiene sin el consentimiento de la amada.

*El amor rara vez dura cuando se le divulga demasiado.

El fin del amor

Al intentar explicar por qué se construyó o se inventó el amor cortés y la lírica trovadoresca, algunos han rastreado la presencia mal interpretada de Ovidio y su Ars amatoria; sin embargo, como nos dice González, «la ironía, el interés y el realismo de sus planteamientos sobre el amor contrastan con la seriedad e idealización del tratamiento medieval». Asimismo, este tipo de exaltación sentimental, esta práctica semisecreta, idealizada y tierna era, sin duda, una evasión de la realidad conyugal y cotidiana de entonces, una reacción de escape ante un tipo de vida que no ofrecía muchas posibilidades, como podía ser la vida de la mayoría de los caballeros y de las damas mal casadas que recibían pocas atenciones por parte del marido, ya sea por diferencia de edad, por ausencia —los maridos solían partir a la guerra— o por indiferencia.

Por otra parte, en el amor cortés muchos han encontrado visos de sexismo, ya que transforma a la mujer en un ser pasivo o en un objeto, lo cual dio lugar a normas misóginas —como la limitación del campo de acción de la mujer al ámbito de la casa— que se volvieron habituales. Pero, a la vez, en esa búsqueda del amor podemos ver antecedentes de una mujer que se ve a sí misma, que se reconoce y que logra tener un desarrollo discursivo fuera del ámbito tradicional doméstico.

Lo que es un hecho es que este modelo creado en Occitania en el siglo XII sobrevivió y aún pervive en ciertas formas de cortesía y de relación —de ficción, de cine y de hecho— en nuestros días. González nos dice: «De muchas formas, la dama y el caballero se siguen ocultando dentro de cada uno de nosotros, y aparecen en los momentos más insospechados». Y eso sigue siendo cierto. Piense usted si no.
[1] Aurelio González, «De amor y matrimonio en la Europa medieval» en Amor y cultura en la Edad Media, Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México: México, 1991; pp. 29-42.

[2] Alberto Hurtado, Algunas pinceladas de amor cortesano, Conferencia sobre Literatura Medieval, Departamento de Filosofía y Humanidades, Madrid: Universidad Complutense, 2005.

[3] v. Algarabía 3, enero-marzo 2002, Ideas: «Mil años de matrimonio»; pp. 17-23. También El libro de todo, como en botica IV—del placer a la invención—, Colección Algarabía, México: Editorial Lectorum y Otras Inquisiciones; pp. 57 -67.

[4] . Algarabía 31, febrero 2007, Ideas: «Caballeros y damas»; pp. 23-29. También El libro de todo como en botica i, Colección Algarabía, México: Editorial Lectorum y Otras Inquisiciones; pp. 161-167.

[5] Cf. Jacques Lafitte-Houssat, Trovadores y Cortes de Amor, eude.

[6] Languedoc es una región de Occitania —sur de Francia—, antiguamente llamada Gotia o región Narbonense. Languedoc alude al idioma vernáculo de esta región: «lengua de oc», que viene de la palabra oc —y ésta del latín hoc, que significa «sí».

[7] Los juglares fueron los transmisores fundamentales de la cultura durante la Edad Media, ya que difundían técnicas musicales y poéticas, noticias, acontecimientos sociales y vivencias personales en un mundo de gente analfabeta cuya única tradición era la oral. v. Algarabía 25, mayo 2006, Causas y azares: «Músicos trashumantes»; pp. 46-49.

[8] Los rituales del vasallo y del amor se asimilan y así encontramos actos como la Immixtio manuum, en la que el Señor toma entre sus manos las del vasallo; el volo, donde el vasallo expresa su voluntad y su fidelidad, y el osculum, beso de confirmación de las obligaciones contraídas.

[9] «Hecho», en lengua occitana o languedoc.

[10] ¿Derivará de este precepto aquella frase de «Los caballeros no tienen memoria»?

[11] Leonor de Aquitania (1122-1204) fue nieta del gran Guillermo IX —primer trovador, patrono de trovadores, pintores y pensadores— y madre de Ricardo «Corazón de León»; además, fue dos veces reina, musa de trovadores y bardos bretones, compositora, y sin duda la responsable de que la historia del ciclo
La invención del amor

24 abr 2011

Testamento de Pito Pérez

José Rubén Romero escribió un libro, la obra se sitúa en Michoacán. En ésta el personaje central es un borracho de pueblo cuyo nombre era Jesús Pérez Gaona alias ”Pito Pérez” caracterizado por tener un tinte de filosofo, creció ejerciendo cualquier oficio y siempre aprendiendo de la vida, reprochando las injusticias y amando a su fiel novia caneca, y al morir deja el siguiente Testamento, para dar fe de su paso por este mundo. La gente de Santa Clara del cobre y Pátzcuaro afirman que este personaje esta basado en la vida real de un hombre que fue despojado de sus propiedades por el gobierno federal, órdenes directas desde una presidencia de la república autoritaria. Esa es la pena, que convierte a aquél hombre rico, ilustrado y libre pensador(:.) en un filósofo alcohólico.


Testamento de Pito Pérez

Lego a la Humanidad todo el caudal de mi amargura.
Para los ricos, sedientos de oro, dejo la mierda de mi vida.
Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia.

¡Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignación y de un gobierno que les pide sumisión, sin darles nada en cambio!

No creí en nadie. No respete a nadie. ¿Por que? Porque nadie creyó en mi, porque nadie me respeto. Solamente los tontos o los enamorados se entregan sin condición.

¡Libertad, Igualdad, Fraternidad! ¡Que farsa mas ridícula! A la Libertad la asesinan todos los que ejercen algún mando; la Igualdad la destruyen con el dinero, y la Fraternidad muere a manos de nuestro despiadado egoísmo.

Esclavos miserables, si todavía alientan alguna esperanza, no se paren a escuchar la voz de los apóstoles: su ideal es subir y permanecer en lo alto, aun aplastando tu cabeza. “Si Jesús no quiso renunciar a ser Dios, ¿que puedes esperar de los hombres?…

¡Humanidad, te conozco; he sido una de tus victimas! “De niño, me robaste la escuela para que mis hermanos tuvieran profesión; de joven, me quitaste el amor, y en la edad madura, la fe y la confianza en mi mismo. ¡Hasta de mi nombre me despojaste para convertirlo en un apodo estrafalario y mezquino: Hilo Lacre!

Dije mis palabras, y otros las hicieron correr por suyas; hice algún bien, y otros recibieron el premio.

No pocas veces sufrí castigo por delitos ajenos.

Tuve amigos que me buscaron en sus días de hambre, y me desconocieron en sus horas de abundancia.

Cercaronme las gentes, como a un payaso, para que las hiciera reír con el relato de mis aventuras, ¡pero nunca enjugaron una sola de mis lagrimas!

Humanidad, yo te robe unas monedas; hice burla de ti, y mis vicios te escarnecieron. No me arrepiento, y al morir, quisiera tener fuerzas para escupirte en la faz todo mi desprecio.

Fui un Pito Perez: ¡una sombra que paso sin comer, de cárcel en cárcel! Hilo Lacre: ¡un dolor hecho alegría de campanas!

Fui un borracho: ¡nadie! Una verdad en pie: ¡que locura! Y caminando en la otra acera, enfrente de mi, paseo la Honestidad con su decoro y la Cordura y su prudencia. El pleito ha sido desigual, lo comprendo; pero del coraje de los humildes surgirá un día el terremoto, y entonces, no quedara piedra sobre piedra. “¡Humanidad, pronto cobrare lo que me debes!.
Imagen tomada de www.goodreads.com

26 mar 2011

BioTay: El verdadero tamaño del mundo, el Mapa de Peters

El verdadero tamaño del mundo, el Mapa de Peters
Hace mucho tiempo que quería hablaros de esto, pero por un motivo u otro se ha ido alejando en el tiempo...


Si os digo que penséis en el mapa del mundo, la gran mayoría utilizará una imagen mental del mapa creado por el alemán Gerhard Kremer, la proyección Mercator. Esta imagen fue creada en 1569 por este cartógrafo de apellido Kremer (Mercader, Mercator) y pese a ser la proyección más conocida (es la proyección que utiliza Google Maps, por poner un ejemplo) es una buenísima representación de la visión sesgada del autodenominado primer mundo, pues, pese a ser bastante preciso en las zonas centrales del mapa, existe una gran deformación en los polos, quedando América del Norte y Europa sensiblemente ampliadas mientras que África y América del Sur sensiblemente reducidas... de tal forma que si hacemos comparaciones entre tamaños reales y tamaños de Mercator, el resultado es tan sorprendente como confuso...

El tamaño de Groenlandia es de 2,1 millones de km² y el tamaño de África es de 30 millones de km², observad ambas regiones en el mapa Mercator...


¡¡¡África es 14 veces mayor que Groenlandia y en los mapas parece incluso menor!!!



Como un buen mapa creado por marineros que se guiaban por estrellas para llegar a su destino, el mapa Mercator sigue siendo muy útil... pero no es fiel a la realidad, solamente es practico en navegación... para evitar tan injusta confusión, en 1974 Arno Peters presentó la que se conoce como proyección de Peters, una representación mucho mas real de los tamaños continentales... las formas quedan alteradas, pues como si del principio de incertidumbre de la física se tratase, no podemos ajustar tamaño y forma al mismo tiempo, es un mapa ampliamente aceptado por personas e instituciones concienciadas y comprometidas con el desarrollo y cooperación internacional.

Este es el mapa de Peters



Como podéis observar África es descomunalmente grande, mucho más de lo que uno pueda imaginar estando acostumbrado a la proyección tradicional (y errónea)... es sorprendente que no se haya desechado ya la proyección del siglo XVI que beneficia a Europa y a USA... bueno... quizá no sea tan sorprendente que no se haya hecho aun... aunque mejor no dejar de sorprendernos, malo sería eso.

Tay

Fuentes:
Olvidad@s
Mapa de Peter, Web

24 may 2010

Notas para una aproximación teórica a nuevas culturas juveniles: Las tribus urbanas

Notas para una aproximación teórica a nuevas culturas juveniles: Las tribus urbanas

Notas para una aproximación teórica a nuevas culturas juveniles: Las tribus urbanas

Por: Raúl Zurita Cortés*
Fuente: www.cidpa.org (Sptiembre del 2000
* Sociólogo, con estudios de Magíster en Antropología Universidad de Chile. Docente e Investigador Departamento de Sociología Universidad Cardenal Raúl Silva Henríquez. Docente Escuela de Sociología y Maestría en Ciencias Sociales Universidad ARCIS
De UN TIEMPO A esta parte, han surgido en nuestro país una serie de cuestionamientos a ciertas manifestaciones juveniles que han venido paulatinamente asomándose y adquiriendo fuerza en nuestras urbes.

No está demás decir, que estas manifestaciones han sido catalogadas como situaciones problemas que escapan al control normativo de la sociedad, por lo tanto, han sido objeto de cuestionamientos, como formas de expresión juvenil, identificándolas, como fuente de peligro y riesgo para el orden social, con la utilización de rótulos como delincuentes, drogadictos, jóvenes pandilleros, apáticos, entre otras cosas.
Estas miradas de la sociedad, como señala Barbero (1988) no estarían centradas en la preocupación «por las transformaciones y trastornos que la juventud está viviendo, sino más bien por su participación como agente de la inseguridad que vivimos». Entonces, todas las obsesiones del mundo adulto con los jóvenes, de corte moralista principalmente, denotarían la miopía y la hipocresía de la sociedad en que vivimos, que no es capaz de darse cuenta que el problema no está tanto en los jóvenes, sino en la sociedad que se ha construido, por lo tanto como lo señala el autor, «ellos están haciendo visible lo que desde hace tiempo se ha venido pudriendo en la familia, en la escuela, en la política». Son ellos los que están reconstruyendo y
creando nuevos modelos societales, nuevos valores y solidaridades, construyendo nuevas subjetividades, en el fondo como diría «De Kiruza» perciben que «algo está pasando, algo huele mal», quizás no tengan claro el o los caminos a seguir, las propuestas, pero hay algo
allá afuera, ciertas intuiciones que hay que considerar.
En ese sentido, lo que deberíamos preguntarnos, más que estigmatizar, caricaturizar o ridiculizar, es qué se esconde detrás de estas manifestaciones culturales de los jóvenes; qué nos quieren decir, cuestión que no es tan sencilla, ya que implica dar un giro en la mirada del observador, que tiene que dejar de lado, una mirada externa, donde esta mirada refleja una forma de interpretación constructora de una sola verdad y conocimiento, y pasar al punto de vista del observado, y tratar de comprender e interpretar desde este sujeto, las construcciones y significado que hacen de sus acciones, de su vida. En el fondo, situarnos en lo que Rossana Reguillo (1998) llama una epistemología del encantamiento donde se reconoce con respeto la condición y calidad de sujetos a los jóvenes y sus manifestaciones culturales, y abandonar una epistemología de la distancia.
En las próximas líneas, se pondrán en circulación algunos elementos que podrían ayudarnos a realizar un ejercicio más comprensivo sobre este nuevo tipo de manifestaciones culturales juveniles, de nuevas subjetividades y sociabilidades sacudiéndonos de ciertos marcos tradicionales para entender el fenómeno de las juventudes, los jóvenes y sus culturas, que actualmente se expresan en el fenómeno de las «tribus urbanas».
La aproximación que vamos a realizar obedece principalmente a ciertas intuiciones reflexivas en torno a la aparición de estas nuevas culturas, dentro de procesos complejos que está viviendo el mundo moderno y que ha llevado en palabras de Maffesoli (1988) a un proceso de tribalización de la sociedad moderna, donde podemos situar la aparición de estas denominadas «tribus urbanas» como nuevas expresiones de subjetividad. Por lo tanto, esta reflexión se enmarca dentro de los procesos de comprensión respecto de la emergencia de estas nuevas culturas, tan estigmatizadas y etiquetadas por el mundo oficial, adulto y moderno, como señalábamos anteriormente.
Las preguntas que vienen a rondar a estas nuevas realidades, apuntan a cuestiones relacionadas con la sociabilidad, entendida como la construcción de relaciones, redes, vínculos de amistad, entre individuos pertenecientes a un mismo grupo u organización. ¿Por qué aparecen? ¿qué los une? ¿qué hace que se nucleen y actúen como las antiguas tribus y clanes, construyendo de esta manera lazos y lealtades fuertes entre otras cosas, como las que podemos observar en estas agrupaciones? ¿qué nuevos modelos societales están en germen en estas manifestaciones?
Una posible respuesta al parecer, está en la búsqueda de afectos, 1 de nuevos tipos de relaciones que dejen de lado las construcciones sobre las relaciones sociales realizadas por la modernidad, marcadas por la racionalidad o producto de la división del trabajo, que ha llevado a la perdida de éstos, en lo que hoy llamamos sociedad moderna. Ésta sería la gran crítica a la modernidad y una de sus características centrales, sobre las cuales se asienta lo postmoderno. En el fondo, la recuperación de lo que hemos perdido, —aunque no el sentido de la nostalgia de lo perdido— la vuelta a lo tribal, a lo afectivo-emocional, propio de la comunidad, cuestión que se profundizará en los próximos párrafos.
La pregunta, que tendríamos que hacernos, es ¿cómo se puede explicar esta separación de lo afectivo y lo racional? Para responder esto, necesitamos remontarnos a la emergencia de la razón, que se constituye en un momento determinado de la historia, como el único discurso válido que puede darnos explicaciones objetivas y verdaderas sobre el mundo, dejando de lado y enviando a la periferia todo lo que sea subjetivo o irracional, como va a hacer el caso de las explicaciones religiosas, por ejemplo. Descartes en su famosa máxima «pienso luego existo» pone de manifiesto lo dicho anteriormente, la primacía de la mente, lo racional, sobre el cuerpo, los sentidos, los afectos, los sentimientos, etc.
Esto ha sido bastante trabajado desde la sociología. 2 Uno de los «padres fundadores» de esta disciplina, Max Weber, al cual podemos catalogar como el gran reflexivo de la modernidad, señalaba que lo que caracteriza a la sociedad moderna es el proceso de racionalización que se da en ésta, o sea la razón como un todo único, la cual se manifiesta preferentemente, en la emergencia de la ciencia como única generadora de conocimiento, o como el gran metarelato,
en conjunto con la aparición de la secularización, la burocracia y del capitalismo.
Otro distinguido sociólogo, Durkheim, nos señala que estos procesos de racionalidad asociados a los procesos de industrialización, han provocado que las relaciones de sociabilidad se vean afectadas, trastocadas y transformadas, lo cual ha socavado a la comunidad, reemplazándola por la sociedad. Entonces asistimos al desplazamiento de formas de relaciones sociales más afectivas, cara a cara, que integran al individuo a la comunidad a partir de lo que Durkheim ha
llamado solidaridad mecánica (integración por similitud), a formas de relaciones sociales marcadas por procesos de individualidad y donde el individuo se integra por necesidades gestadas por las diferencias de funciones que cumple cada uno al interior de la sociedad, lo cual genera interdependencia entre éstos, en lo que Durkheim llamaba solidaridad orgánica (integración por diferencia). Este proceso conduce necesariamente a la construcción de un hombre donde prima la autonomía individual, por sobre lo comunitario.
De esta forma la modernidad y por ende la sociedad moderna, no sólo es racional sino que también se le puede sumar la característica de funcional, abandonando todo lo que se aparta de esto, en este caso, lo afectivo, lo táctil, el cuerpo, entre otras cosas.
Se puede señalar a partir de esto, que la modernidad ha provocado la desintegración de la comunidad y una ruptura de las relaciones primarias; los espacios culturales locales sufren los embates de la globalidad desestabilizándose antiguas formas establecidas de identidad y cultura, siendo reemplazadas por espacios culturales nuevos y distintos; espacios que tienen la característica de ser globales.
La pregunta que surge entonces es, ¿cómo reconstruyen la comunidad, las relaciones primarias y la identidad (entre otras cosas) los jóvenes que pertenecen o se nuclean alrededor de lo que se ha denominado tribus urbanas?
La intuición que emerge como respuesta, resulta de una paradoja. La idea de la modernidad asimilada a la aldea global, del predomino de una sola cultura, en el fondo, de una cultura hegemónica, encuentra su respuesta en la aparición de microculturas o microsociedades; de nuevas sociedades primitivas —en el sentido durkheimniano de elementales— que empiezan a emerger en las grandes ciudades alterando el mapa urbano —en lo que la escuela etnográfica de Chicago llamara las zonas intersticiales de la ciudad— y el orden metropolitano.3
En el fondo, lo que se intentaba destruir (la variedad cultural) acaba reconstruyéndose o recreándose en nuevas formas de culturas urbanas, en algunos casos contestatarias y resistentes a la cultura dominante.
Estas microculturas, cuya expresión visible son lo que denominaremos tribus urbanas, comienzan a ser estudiadas allá por lo años 30, por lo que se ha llamado dentro de la tradición sociológica, la Escuela de Chicago o escuela de «ecología urbana», centrándose en temas, que en esa época eran considerados marginales como la delincuencia, la marginación social, la prostitución, las culturas juveniles (pandillas, bandas); temáticas que emergen en el nuevo ecosistema urbano de Chicago (Ganter y Zarzuri, 1999).
Sin embargo, antes de entrar de lleno en estas microculturas juveniles que aparecen en un mundo postmoderno, realizaré algunas referencias al concepto de culturas juveniles, en las que se insertan estas nuevas manifestaciones.
El concepto de culturas juveniles remite a dos conceptos centrales: cultura y juventud, los cuales como conceptos han tenido, tienen y van a seguir teniendo distintas definiciones, adquiriendo un carácter polisémico, que va a depender donde nos situemos a la hora de aventurar una definición.
Podemos partir señalando que lo que vamos a entender por jóvenes o juventud, es una categoría que ha sido construida socialmente y que encuentra su sentido en un espacio cultural determinado. Por lo tanto, esta es una construcción cultural, la cual como lo señala Walter Grob (1997), «no es una fase natural del desarrollo humano, sino una forma de comportamiento social que debe ser vista ante todo como un resultado de la cultura occidental y, consiguientemente, de la formación de la sociedad industrial moderna». Sin embargo, hay que considerar que esta construcción no sólo es resultado de la cultura y de la sociedad, sino que las distintas aproximaciones que tenemos al concepto, responden a las posiciones que adoptemos como observadores, a las distinciones que podemos realizar, y que obviamente se enmarcan dentro de los marcos culturales de la sociedad en que vivimos.
En este sentido, la juventud y el concepto de joven es una construcción moderna que tiene su origen sólo a partir de principios del siglo pasado en la época de la primera industrialización.
Realizar un rastreo de lo que se ha llamado joven(es) o juventud(es), en cuanto a imágenes que remiten a un concepto moderno, nos retrotrae hasta tiempos históricos más antiguos.
Algunos autores como Carlos Feixa (1998) y G. Levi y J. Schmitt (1995) han podido encontrar pistas o interpretar el tiempo histórico en búsqueda de la juventud o los jóvenes a través de la construcción de modelos de juventud y que especialmente para Feixa, corresponden a ciertos tipos de sociedad. Siguiendo a este autor podemos encontrar los siguientes modelos de jóvenes asociados a determinadas sociedades:
MODELO DE JUVENTUD
TIPO DE SOCIEDAD
Púberes
Sociedades Antiguas
Efebos
Estados Antiguos (Grecia y Roma)
Mozos
Sociedades Campesinas Pre-industriales
Muchachos
Primera Industrialización
Jóvenes
Sociedades Modernas Post-industriales
Como se puede apreciar, el concepto de jóvenes recién aparece en las sociedades postmodernas industriales y asociado a ciertas manifestaciones culturales que comienzan a emerger durante los años cincuenta, especialmente en los Estados Unidos, de la mano del rock and roll, van a ir dando origen a lo que conocemos como cultura juvenil.
Siguiendo a Pérez Isla (1998:49ss), las relaciones sobre juventud y cultura han estado centradas en tres enfoques, los cuales se consideran centrales al momento de articular estos conceptos.
El primer enfoque está asociado a la Escuela de Chicago, que se va a interesar en las transformaciones que está sufriendo la ciudad producto de la modernización industrial. Aparece de esta manera, el concepto de subcultura juvenil, cuestión que posteriormente va a ser retomada por la escuela de estudios culturales. Autores como Foot White, Trasher, trabajaron las bandas como subculturas juveniles que empiezan a proliferar en los espacios intersticiales de la ciudad.
Un segundo enfoque surgirá a mediados de los años cincuenta asociado con el rock, el cual se convertirá en el centro de una nueva cultura juvenil asociada a la música, la cual será asumida por las industrias culturales, la que paradojalmente permitirá la emergencia de una cultura juvenil, centrada en el consumo.
Un tercer enfoque está relacionado con el concepto de contracultura juvenil, el cual fue utilizado por T. Roszak, destacándose la oposición de las culturas juveniles a la racionalidad propia de las sociedades modernas, las cuales van a cristalizar en una serie de movimientos a finales de los años setenta y principios de los setenta.
Por lo tanto, antes de estas manifestaciones, se puede señalar que no hay jóvenes que tengan una cultura propia, sino que se adscriben a los modelos culturales propios de la cultura parental. Se visten de la misma forma que los adultos, escuchan la misma música, adoptan una estética adulta aunque la edad los distancie en términos generacionales por ejemplo. De esta forma como lo señala Beatriz Sarlo (1994) «Bertold Brecht, nunca fue joven, ni Benjamin, ni Adorno, ni Roland Barthes… ni Frank Sinatra, Doris Day…» van a ser (o ser considerados) jóvenes en comparación con lo que vendría después en Elvis Presley, The Beatles, The Doors, por mencionar algunos. Es la aparición de la fiesta, la máscara, los territorios existenciales, la estética que se constituyen en rebeldía, en desafíos al mundo adulto.
De esta forma, cuando nos referimos a las culturas juveniles, tenemos que hacer referencia a la aparición de pequeños grupos o microsociedades juveniles, las cuales han adquirido cierto grado de autonomía del mundo adulto. Como señala Feixa (1998:84) «en un sentido amplio las culturas juveniles se refieren a la manera en que las experiencias sociales de los jóvenes son expresadas colectivamente mediante la construcción de estilos de vida distintivos, localizados en el tiempo libre, o en espacios intersticiales de la vida institucional».
Estas expresiones no son todas iguales, homogéneas, sino que van variando en el tiempo, en la medida que éstas son construcciones que realizan los jóvenes, que reciben la influencia de varios estilos, constituyéndose en estilos propios individuales que van identificando a las distintas culturas juveniles.
El estilo se convierte en lo distintivo de las culturas juveniles. Este puede ser definido siguiendo a Feixa (1998:79) como la «manifestación simbólica de las culturas juveniles, expresadas en un conjunto más o menos coherente de elementos materiales e inmateriales que los jóvenes consideran representativos de su identidad como grupo». Estas manifestaciones simbólicas son producto del reordenamiento y recontextualización de los objetos y símbolos, lo que Levi-Strauss ha llamado el «bricolage», la forma en que los sujetos, en este caso los jóvenes, resignifican los símbolos u objetos, dándoles en muchos casos significados distintos de los originales. Véase por ejemplo la utilización de cruces por parte de ciertos grupos que cultivan el heavy-metal, que los distinguen de las personas religiosas. Acá, no es que estos jóvenes se mofen del símbolo, sino que éste ha adquirido un nuevo significado.
Esto permite la construcción de estilos juveniles, los cuales están compuestos por una serie de elementos culturales, entre los cuales puede destacarse: a) el lenguaje, como forma de expresión oral distinta a la de los adultos. Los jóvenes realizan juegos lingüísticos e inversiones lingüísticas que marcan la diferencia con los otros; b) la música, y especialmente el rock, que se transformó en la primera música generacional, distingue a los jóvenes, internalizándose en el
imaginario cultural juvenil, y marcando las identidades grupales, producto de su consumo o de la creación; y, c) la estética que identifica a los estilos juveniles, marcados por ejemplo, por el pelo, la ropa, accesorios, entre otros.
Nos encontramos con producciones culturales, que se construyen a partir de revistas, murales, graffitis, tatuajes, videos, músicas. Estas producciones cumplen la función de reafirmar las fronteras del grupo y también de promover el diálogo con otras instancias sociales juveniles (Feixa, 1998:103).
Es a partir de estos elementos, que se puede hablar de una diferenciación del mundo juvenil del mundo adulto, lo cual ha sido tratado por algunos autores bajo la clave de ruptura generacional.
Quizás uno de los textos más lucidos que nos habla de esta situación, es el texto de Margaret Mead escrito a finales de los años sesenta, Cultura y compromiso, estudio sobre la ruptura generacional (1970). En este texto, la autora va a dar cuenta del cambio generacional producido en la sociedad moderna. De esta forma señalará la ruptura que se ha producido entre las generaciones adultas y las generaciones jóvenes.
Ella señala que los adultos no comprenden el cambio que está viviendo la actual sociedad, refiriéndose principalmente a la emergencia de la revolución electrónica que involucra el paso de una cultura lectora a una cultura de los medios: «nuestro pensamiento nos ata todavía al pasado, al mundo tal como existía en la época de nuestra infancia y nuestra juventud. Nacidos y criados antes de la revolución electrónica, la mayoría de nosotros no entiende lo que esto significa».
Para Mead los jóvenes, que ella llama jóvenes de una nueva generación «se asemejan más a aquellos jóvenes de la primera generación nacidos en un país nuevo». Dentro de este planteamiento, la autora señala que los jóvenes perciben que el discurso que se ha instalado en la sociedad, que dice que los jóvenes son el futuro, ya no puede ser sostenido. Para ellos —los jóvenes— el futuro es ahora, por lo tanto, lo hay que hacer es reubicar el futuro y dejar de lado las concepciones de futuro que se construyen en las culturas occidentales modernas y asumir ciertas concepciones de ciertas culturas no occidentales: «A juicio de los occidentales el futuro está delante de nosotros, quizás a sólo unas pocas distancias, pero siempre delante, aún no aquí fuera de nuestro alcance. A juicio de muchos pueblos de Oceanía el futuro reside atrás no delante». Esto misma idea se encuentra por ejemplo en la cultura aymará.
Por lo tanto señala la autora, «debemos ubicar el futuro — como si fuera el niño nonato encerrado en el vientre de la madre— dentro de una comunidad de hombres, mujeres y niños, entre nosotros, como algo que está aquí, que ya está listo para que lo alimentemos y lo ayudemos y lo protejamos, que ya necesita elementos que debemos preparar antes que nazca, porque de lo contrario será demasiado tarde».
El llamado que hace M. Mead es claro, los jóvenes son los que encabezan el cambio cultural, el cambio de época que se está realizando y que involucra el paso de una sociedad a otra, por lo tanto serían los más indicados para guiar a otros. El desafío es aprender de ellos y con ellos como dar los pasos en este nuevo escenario, aunque como lo señala la autora «los jóvenes no saben qué es lo que se debe hacer, pero intuyen que debe haber un sistema mejor».
Entonces asistimos a la emergencia un nuevo tipo de cultura juvenil, una cultura que la autora llama cultura prefigurativa, la cultura de los hijos desconocidos, donde los adultos aprenden de los niños, realizando las distinciones con la cultura posfigurativa donde los niños aprenden primordialmente de los mayores y la cultura cofigurativa, en la que tanto los niños y los adultos aprenden de sus pares.
Sin embargo hay que señalar que esta ruptura generacional, señalada por Mead, implica una disputa generacional. Si bien es cierto, y compartiendo el planteamiento de Mead, los jóvenes serían los más indicados para guiar a los otros en estos nuevos procesos culturales que están emergiendo. Sin embargo, se encuentran con un mundo adulto que no quiere ceder sus espacios de poder, que quiere mantenerlos a toda costa y por lo tanto, quieren mantener a estos recién llegados en un estado de juventud, que implica no ser aptos para tener responsabilidades, por lo tanto son irresponsables, y asimilan otras múltiples categorías peyorativas a esta condición, algunas de las cuales han sido enunciadas en anteriores párrafos.
SOBRE LAS TRIBUS
Aproximarse al concepto de Tribu Urbana no es sencillo, pero podemos señalar que en la literatura antropológica se utilizó con frecuencia la palabra tribu para designar a un «grupo autónomo, social y políticamente, de extensión definida, de homogeneidad cultural y organización social unificada que habita en un territorio que le pertenece» (Giner et al., 1998:898). En este sentido, la tribu remitía a lo «primitivo», a lo exótico, a lo antiguo, anteponiéndose a la sociedad, a lo civilizatorio, a lo moderno, asimilando de esta forma la tribu a pequeñas comunidades o clanes, los cuales eran descritos como grupos que estaban compuestos por fuertes lazos sociales, económicos, religiosos y de parentesco.
Hoy en día, el concepto se vuelve a utilizar pero asociado al ámbito urbano, a la ciudad, como en un espacio de proliferación de tribus urbanas compuestas preferentemente por jóvenes. Por lo tanto, se puede decir que el proceso de tribalización urbana que vive la sociedad es una cuestión moderna, asociada a los grandes cambios epocales y que se manifiesta preferentemente en las grandes urbes.
Una primera aproximación al concepto de Tribus Urbanas, la podemos encontrar si miramos a éstas como bandas, cuestión que puede ser rastreada teóricamente en lo que se denomina la Escuela Sociológica de Chicago.
Uno de los primeros intentos de esta escuela por sistematizar el conocimiento de estos grupos, proviene de Frederik Thrasher, quien en 1929 publica su libro The Gans. A Study of 1313 gans in Chicago, donde el autor pone de manifiesto, que estas agrupaciones «eran un sustituto para lo que la sociedad no logra dar… Las pandillas representan el esfuerzo espontáneo de los muchachos por crear una sociedad para sí mismos donde no existe nada adecuado a sus necesidades» (en Encinas Garza, 1994).
A partir de este estudio sumados a los que realiza Whyte (1934) se descubre que las claves de estas agrupaciones se relacionan con la solidaridad interna que los une, lo que genera un fuerte sentimiento de lealtad, fundamentado en la ayuda mutua. Se constata que los jóvenes desarrollan profundos lazos afectivos que vienen desde su infancia, lo cual los lleva a considerar al grupo como su familia, y a la calle como su casa, lo que implica la vinculación a un territorio y la constitución de una tradición cultural distintiva como eje de agrupación. Junto con esto, Whyte, destaca que la naturaleza de estos grupos no es prioritariamente delictual, que critica la «miopía» de aquellos que etiquetaban a este tipo de jóvenes como desviados o anómicos.
Aproximaciones más modernas aplicarán el concepto de banda a agrupaciones de jóvenes que visten de forma similar y llamativa, y que poseen hábitos comunes y hasta lugares fijos de reunión. En estos agrupamientos se pueden encontrar modos de sentir y de pensar similares, y un soporte afectivo fuerte que ofrece a los miembros de estos grupos seguridad frente al mundo adulto.Otros autores como García Canclini (1995) constatan la emergencia de estas agrupaciones asociadas al fenómeno de las construcciones de identidades en grandes ciudades. Para este autor, las bandas «compensan la atomización y la disgregación de las grandes urbes ofreciendo pertenencia a grupos; ante la pérdida de expectativas escolares y la estrechez del mercado de trabajo, brindan a decenas de miles de jóvenes otras formas de socialización y de acceso a bienes de consumo».
Por otra parte, Mario Margulis (1994) define las tribus como aquellos «receptáculos en los que se agrupan aquellos que se identifican como un look ampliado en el que entremezclan ropas, peinados, accesorios, gustos musicales, manera de hablar, lugares donde encontrarse, ídolos comunes, expectativas comunes, ilusiones compartidas. La tribu funciona como mecanismo de identificación de semejantes y de segregación de diferentes».
Michel Maffesoli (1988), será el primer sociólogo que diagnosticará este proceso de neotribalización en las sociedades de masa. Jesús Martín-Barbero señala que este autor «ha retomado la, sociológicamente desprestigiada, noción de masa para pensar justamente el correlato estructural del estallido y la reconfiguración de la socialidad en tribus».
Este fenómeno constituiría una respuesta al proceso de «desindividualización» consustancial a las sociedades de masas, cuya lógica consiste en fortalecer el rol de cada persona al interior de estas agrupaciones, recuperando el carácter afectivo/emotivo a partir de una adhesión voluntaria.
Para este autor (en Ganter y Zarzuri, 1999), los rasgos básicos del proceso de neotribalización contemporáneo están asociados con los siguientes tópicos:
a) Comunidades emocionales: lo determinante de este elemento se vincula al carácter predominantemente afectivo/emotivo que se fragua al interior de estas agrupaciones, remodulando — frenando— el imperio de la racionalidad formal —instrumental, productiva y calculabilista— que predomina en la intemperie de las grandes metrópolis contemporáneas.
b) Energía subterránea: en este punto la inercia, la verticalidad y la uniformidad que caracteriza al continum de la sociedad actual se ve resquebrajado por una multiplicidad de léxicos —prácticas sociales polisémicas y alternativas— cuyo contenido se expresa a través de una grupalidad experiencial o un vitalismo que sitúa su flujo más allá del eje individualismo/muchedumbre.
c) Sociabilidad dispersa: bajo esta noción lo social emerge como un discurso omnipresente y que se expresa a través de relaciones contractuales urbanas entre individuos —mayoritariamente adultos— que comparten los patrones culturales y sociales definidos por el saber hegemónico (discurso apolíneo). Mientras que soterrada e intersticialmente se abre paso un discurso discontinuo y fragmentario (discurso dionisíaco) —expresión de un saber parcial— que se opone a la lógica dominante, asumiendo estrategias de interacción diversificantes que fundan una nueva socialidad neotribal. Lo interesante en esta reflexión es que ambos discursos intentarán medir inevitablemente sus fuerzas en algún tiempo y espacio determinado.
d) Fisicidad de la experiencia: el espacio físico —la urbe— se transforma aquí en un factor determinante en la conformación del entramado biográfico intersubjetivo. El espacio como artificio cultural que permite «formatear» la dimensión existencial del ser. Lo significativo aquí parece ser que a mayor globalización y cosmopolitismo metropolitano, mayor será el deseo de identificación espacial localista e intimista.
Intentando concluir, para Ganter y Zarzuri (1999) las tribus urbanas se pueden considerar como la expresión de prácticas sociales y culturales más soterradas, que de un modo u otro están dando cuenta de una época vertiginosa y en constante proceso de mutación cultural y recambio de sus imaginarios simbólicos. Proceso que incluso comienza a minar las categorías con las cuales cuentan las ciencias sociales para abordar la complejidad social, y que particularmente, en el caso de las nociones ligadas a la juventud, la realidad parece desbordar más rápidamente los conceptos con los que se trabaja.
También son la cristalización de tensiones, encrucijadas y ansiedades que atraviesan a la(s) juventud(es) contemporánea(s). Son la expresión de una crisis de sentido a la cual nos arroja la
modernidad, pero también constituyen la manifestación de una disidencia cultural o una «resistencia» ante una sociedad desencantada por la globalización del proceso de racionalización, la masificación y la inercia que caracteriza la vida en las urbes hipertrofiadas de fin de milenio, donde todo parece correr en función del éxito personal y el consumismo alienante.
Por ultimo, como la instancia para intensificar la experiencia biográfica y la afectividad colectiva, el contacto humano y sobre todo la alternativa de construir identidad y potenciar una imagen social. En otras palabras, las Tribus Urbanas constituyen una posibilidad de recrear una nueva «socialidad», de reeditar un nuevo orden simbólico a partir del tejido social cotidiano.
En el fondo, la aparición de estas nuevas tribus o constitución de nuevas subjetividades vienen en palabras de Guattari, a reinventar y/o recomponer el tejido de solidaridades y los modos de vida devastados por la modernidad, lo cual sólo es posible de lograr mediante la aprehensión de territorios existenciales, cuestión que realizan estas nuevas tribus, pero con una estructura propia, como lo señala el autor. Este territorio existencial, está atrapado en una relación de caosmosis «es decir que hay un efecto de indiferenciación, de apropiación del todo, de todo lo que me rodea —el objeto amado, los objetos, mis ideas, mis sentimientos— y a partir de esa inmersión cáosmica, hay recomposición».
La observación de este nuevo fenómeno nos plantea nuevos desafíos para quienes estamos realizando investigación en este ámbito.
Nos invita a utilizar los cuerpos teóricos de las ciencias sociales como cajas de herramientas (Guattari) que nos permitan afinar las miradas sobre los jóvenes y sus expresiones culturales, y no transformarlas en marcos rígidos, recetas como ha sucedido —y sucede— cuando hablamos de ellos.
Esta es la propuesta que Francisco Zegers —siguiendo al autor— en su introducción al texto de Guattari, Cartografías del deseo (1989), señala que hay que transformar el cuerpo unitario de las ciencias sociales en un charco. «Es el charco de nuestro devenir-sapo, habilitados por fin a saltar de piedra en piedra, para catear entre las rendijas de las murallas académicas el enlace de una escena originaria».
Esto nos hace preguntarnos si ¿es posible aproximarse al fenómeno de las tribus urbanas y por tanto a la juventud, los jóvenes y las culturas juveniles a través de nuevos enfoques teóricos, que trasciendan las interpretaciones tradicionales que se han utilizado en nuestro país? y si esto es posible, ¿cuáles serían estos nuevos enfoques o nuevas aproximaciones teóricas que constituirían la base o soporte para estas nuevas interpretaciones, las cuales podrían revitalizar y desestigmatizar el fenómeno en cuestión posibilitando la deconstrución de las imágenes negativas que se tiene de los jóvenes y sus culturas?
NOTAS.
1Esta idea como hipótesis, ha sido trabajado inicialmente en conjunto con Rodrigo Ganter y aparece en el artículo: «Tribus urbanas: por el devenir cultural de nuevas sociabilidades juveniles», publicado en la Revista de Trabajo Social Perspectivas, año sexto, número 8, diciembre 1999. Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez.
2.- Habría que señalar en este punto, a pesar que no los trataré, a Tönnies uno de los sociólogos más olvidados y Simmel, que estudian el fenómeno de la modernidad.
3.- Es lo que autores como Félix Guattari (1998) llamarán la «revolución molecular» en el contexto del Capitalismo Mundial Integrado, toda una amplia gama de pequeños grupos que entran en resonancia e interaccionan

30 abr 2010

EDWARD GEIN: "El Carnicero de Plainfield"

EDWARD GEIN: "El Carnicero de Plainfield"


Aparentemente era un hombre inofensivo... pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis.
En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en "la taberna de los Hogan" a echar un trago en esa fría tarde de invierno cuando descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido.

El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.
Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.

Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica.

El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él por que a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber que decir.

En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza, y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él...
Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos.

Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, e incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.
Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así durante treinta y nueve años hasta que la mujer moría víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía.

La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo... el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.

Dos oficiales de la policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago que colgaba del techo.

Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.

El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.

No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa...
Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.

Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.

Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.

Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.

La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada... la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la policía después de su detención que después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.

Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías).

Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.

El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue arrestada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: ¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!
Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.

El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo y puede que necrofilia, integraban su personalidad.

Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia se izo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.
Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de "Complejo de Edipo", que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.

Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre...

Sin embargo, la influencia de Gein puede percibirse todavía en personajes literales como Buffalo Bill, el travestido de piel de El Silencio de los Corderos o en películas como la Matanza de Texas, El Asesino, Los Carniceros...

Hoy, sus "admiradores" pueden comprar máscaras de látex Gein, coleccionar recuerdos Gein o reunirse en su club de admiradores para contar chistes geiners: ("¿Cómo era la gente que vivía en la granja del horror de Ed Gein? Deliciosa.", o, "Por que Gein ponía siempre la calefacción a tope en su granja? Para que a los muebles no se les pusiese la piel de gallina"). *

* Con respecto a estos chistes, se ha elaborado un informe científico titulado "Reacciones comunitarias ante un acontecimiento aterrador", diciendo que los "geiners" y otros chistes similares eran modos que tenía la sociedad de enfrentarse con lo inconcebible, y por esa razón debían ser tolerados.