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27 abr 2012

¿ES LA ADMINISTRACIÓN UNA CIENCIA O SOLO UNA ACTIVIDAD CIENTÍFICA?


¿ES LA ADMINISTRACIÓN UNA CIENCIA O SOLO UNA ACTIVIDADCIENTÍFICA?

Dr. Cuauhtémoc D. Molina García y Mtra. Minerva Parra Uscanga

Tomado en su totalidad de Revista Exploratoris Observatorio de la Realidad Global IISSN 2153-3318 AcademiiaJJournalls..com Vollumen 1,, 2010. Se reproduce en su totalidad para efectos meramente EDUCATIVOS.

Introducción


Existe entre los administradores una aseveración que sostiene a toda costa que la administración es una ciencia. La idea parece provenir de un enunciado que afirma que si no es ciencia, entonces los administradores no somos académicos ni tenemos valor profesional universitario. El viejo debate de si la administración es ciencia o no parece más un asunto de "autoestima" que de fundamentación epistemológica (Vázquez Ávila, 2002). Este diferendo procede quizá desde la inclusión de la administración como profesión universitaria, pues recordemos que en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) se discutía si debía o no incorporarse la nueva carrera a su oferta académica. Los tradicionalistas de esa universidad sostenían, hacia los años sesenta del siglo XX, que cómo era posible que la Magna Casa de estudios tuviera entre sus materias "administración de ventas" o "contabilidad", por ejemplo. No admitían que asignaturas de tal estirpe pudieran tener categoría universitaria.

Parece que este síndrome aún permea el debate empeñado en sostener que la administración es una ciencia. Quizá haya otros motivos, entre los cuales se encuentra la "insoportable levedad" con que los administradores —más dados a "la práctica" que a "la teoría"— asumimos el concepto y carácter de ciencia y de teoría, o tal vez no hayamos podido despojarnos de las influencias de nuestros fundadores (sobre todo el ingeniero F. W. Taylor) que sostuvo, contra viento y marea, haber creado la administración científica.

Por otro lado, a muchos en nuestra profesión les parece un debate ocioso escudriñar estos temas, pues aducen que es más urgente la aplicación, que la teorización. Quizá tengan razón si pensamos en el administrador como un gerente en el ejercicio del arte, y no como un académico pensando cómo y de qué manera la administración se nos presenta en calidad de objeto de estudio en el marco de "la realidad". Parece una paradoja sostener empeñosamente que la administración es una ciencia y no detenerse a reflexionar al respecto. Es en este sentido, precisamente, en el que tratamos el asunto en este artículo, muy a pesar de que la epistemología —por elemental que la consideremos— parece más una palabra elegante y dominguera, que necesaria para afinar el pensamiento en una disciplina, sobre todo para efectos de la investigación.

¿Qué es la administración?

Incluso para los tratadistas más avezados, la administración se piensa —a la hora de las definiciones— como una actividad que alguién hace en el seno de las organizaciones, y concluyen definiéndola como aquélla “que obtiene resultados por medio y a través de las personas” (Appely, Lawrence, 1956). Ya luego, siguiendo las pistas heredadas por Henri Fayol (1991) se le ha enriquecido afirmando que tal esfuerzo discurre entre las etapas de un "proceso", el cual denominan justamente proceso administrativo. Así dicho, el tema parece concluido. La idea es, además de fácil, práctica. ¿Para qué pensarle más? Sin embargo, el asunto es más delicado, al menos si queremos pensarlo como académicos y en el marco de las fundamentaciones epistemológicas. En esencia: quienes proponen la idea de que la administración es una actividad procesal, tal como la definió H. Fayol, se quedan cortos e incompletos, pues pensando que “definieron”, lo que en realidad hicieron fue una simple y burda descripción. Y solo eso, pues descripción no es sino una sencilla representación del "consistir" que por sí miama deja de lado el fondo y la esencia de lo que se pretende definir. Es decir, si uno dice que la arquitectura consiste en hacer edificaciones por medio del diseño, pues lo que hemos hecho es solo describir, y muy pobremente, lo que suponemos que la arquitectura es.

¿Es la administración una ciencia?

Esta pregunta ha sido respondida de muchas maneras, pero casi siempre lo que queda de fondo son ideas particulares de lo que cada quien entiende por ciencia. También deberíamos hacernos otras preguntas. Por ejemplo, asumiendo que la administración sea una ciencia, lo que sigue es preguntarnos qué tipo de ciencia es. O quizá, antes de concluir que de hecho sea una ciencia, una buena idea sería postular que la administración es tan solo una teoría, o bien una actividad cuyos ejecutantes se nutren de teorías, técnicas y algunas ciencias. También quedaría un vacío cuando nos preguntamos qué tipo de teoría es “eso” que explica el fenómeno administrativo. Más aún, ¿será que la administración es apenas una disciplina y no una ciencia?, ¿no será que lo que realmente tenemos en las manos es un "fenómeno administrativo", o bien un "fenómeno
organizacional"? Por supuesto, podríamos especular también respecto de si la administración es en sí misma una teoría o una ciencia —ella misma— o es que existe además una teoría y una ciencia externas a la actividad o al campo supuesto de la administración.
Asumiendo que la administración fuese una ciencia, ¿cuál es, o cuál sería su objeto material y cual su objeto formal de estudio? Es decir, ¿cuál es el objeto de análisis de la administración?, ¿tiene o no tiene objeto? El objeto material de la administración, para que le sea propio y exclusivo, no debería ser a su vez objeto de otra ciencia o campo del saber ya constituido, pues de lo contrario estaría “invadiendo territorios” y no existiría la parcela epistemológica propia del campo de “la administración”. Pero, aún si el objeto material fuese compartido con otros campos del saber científico, dado el carácter de la ínter y la multidisciplina, entonces deberíamos tener una clara distinción del predio propio de la administración, una vez deslindada con un preciso objeto formal de estudio, y así ya podríamos establecer la soberanía de la administración (como ciencia) entre sus pares. Toda ciencia, como sabemos —gracias al pensamiento aristotélico— tiene esos dos objetos, el material y el formal (Beuchot, Mauricio, 1987).

Dicho de otra manera: la conducta (la humana en particular) es objeto material de estudio de la ética, el derecho y la psicología. Es un objeto compartido entre las tres parcelas epistemológicas. Sin embargo, si solo por el objeto material fuese, no existiría ni la ética, ni el derecho ni la psicología, pues una y otra serían lo mismo, y al final solo tendríamos tres nombres para referir la misma ciencia y el mismo campo o parcela epistemológica. ¿Qué las hace diferentes y autónomas en sus propios dominios o campos epistémicos? Lo que hace disímiles a la ética, el derecho y la psicología —teniendo el mismo objeto material (la conducta humana)— es su objeto «formal», esto es, el punto de vista,ángulo o perspectiva desde el cual se aborda el mismo objeto material: la conducta humana.
Según el deslinde epistemológico que nos proporcionan los conceptos de objeto «material» y objeto «formal», ya podemos decir que hay tres ciencias autónomas, independientes y emancipadas: la ética, el derecho y la psicología. Nos preguntamos ahora, en torno de esta metodología de análisis, ¿cual es el objeto de estudio —material y formal— de la administración?

Otro problema no resuelto, por no estar suficientemente abordado por los "teóricos de la administración", es el siguiente:
1. ¿Es lo mismo decir "la administración es una ciencia”, que afirmar que existe una ciencia de la administración?
2. ¿Lo anterior es similar a sostener que la administración es científica?
No es un juego semántico, pero si lo fuera, ya sería por si mismo complejo. En realidad, las tres proposiciones citadas en los puntos 1 y 2 constituyen un problema real de definición, y lamentablemente lo que tenemos son solamente descripciones, por cierto muy pobremente sistematizadas. Estas ausencias comprueban en mucho lo que aquí llamamos la «insoportable levedad epistemológica» de los teóricos de la administración.

La ciencia reguladora de la administración

Si decimos de que la administración “es” una ciencia, entonces debemos resolver las preguntas relacionadas con su objeto material y formal. Ya aquí hay sobrada confusión entre los escritores, desde el propio Frederick Taylor, hasta los autores mexicanos como Agustín Reyes Ponce, Francisco Laris Casillas, José Antonio Fernández Arena, Isaac Guzmán Valdivia, Miguel Duhalt Krauss, Guillermo Gómez Ceja, Fernando Arias Galicia, Sergio Hernández y Lourdes Münch, por citar "los clásicos" en nuestras tradiciones áulicas universitarias. Ninguno de ellos define la administración, y solo la describen como un quehacer ciertamente pragmático tomando como base "la escuela" del proceso administrativo derivada de las ideas de Henri Fayol.
Estas ideas —abundantes en la literatura didáctica de la administración y usada en escuelas y universidades, en licenciaturas y en posgrados— son acertadas, “si y solo si”, la administración es considerada como lo que es: una actividad organizacional, pero no un campo epistémico específicamente definido.

Más afortunados han sido Peter F. Drucker, Lawrence Appeley, Ernest Dale y Chestar I. Barnard, quienes siendo lo que fueron —directivos y gerentes del altos vuelos— ubicaron la administración en su justa dimensión: la de ser una actividad cada vez más profesionalizada, indispensable y útil en el seno de todas las organizaciones.
Pero, si por el contrario, lo que tenemos en las manos es una ciencia “de la” administración, entonces el problema es otro. Aquí la administración, aún como actividad, se torna objeto de una ciencia ajena, externa a ella y no definida, pero que imaginamos surgida de las nuevas fusiones, contactos e integraciones de saberes previos, tradicionales y perfectamente establecidos y reconocidos como autónomos.

La mecatrónica, así definida por el japonés Tetsuro Mori, trabajador de la empresa nipona Yaskawa, es un buen ejemplo de estas integraciones que han dado lugar a nuevos dominios parcelarios del saber (Bolton, W, 2001). La mecatrónica es la integración de la mecánica y la electrónica y actualmente se ha consolidado como una especialidad de la ingeniería que ha ido incorporando otros elementos, tales como los sistemas de computación, los desarrollos de la microelectrónica, la inteligencia artificial y la teoría del control, la informática, etc. El fin de la mecatrónica es optimizar todos los recursos y elementos incorporados en los procesos industriales para lograr sinergias que, a su vez, "maximicen la optimización" (sic), válgase la expresión.

¿Qué es la mecatrónica?, ¿Es una ciencia nueva? Tenemos que acudir a nuevos paradigmas del pensamiento científico para hallar nuevas posibilidades que nos ubiquen en "lo científico", lo tecnológico o lo tecnocientífico en todas estas nuevas zonas o terrenos del saber que se nos presentan hoy en día. ¿Este es el caso de la administración? Quizá no tengamos una respuesta pronta, pero si nos queda claro que, le busquemos por donde le busquemos, lo que en realidad vemos en los hechos es que la administración es una actividad que alguien hace en el seno de las organizaciones, y nunca, jamás, fuera de ellas, y que esta actividad tiene un carácter científico cuando es realizada profesionalmente.
¿En qué consiste esta ciencia “de la” administración? Arrogando que esta ciencia exista como tal, ¿cómo se llamaría esta ciencia?, ¿administrología, o simplemente así: "ciencia de la administración"? En este último caso, tendríamos una ciencia sin nombre y nos preguntamos si también sería una ciencia sin objeto.
Una ciencia "de la administración" sería, en todo caso, una suerte de ciencia reguladora, como sostiene (Baena de Alcázar, Mariano, 1990). En efecto, la ciencia reguladora es producto “de este ambiente de consenso propio de la ciencia académica… que se mueve más bien en el terreno del disenso, no solo por las limitaciones epistemológicas y metodológicas, sino también por la falta de acuerdo entre los propios expertos…” (Jasanoff, Sheila, 1995). La ciencia reguladora se propone como una actividad científica concretamente orientada a suministrar conocimiento para asesorar la formulación de políticas, para regular tecnologías, procedimientos, etc. Todo ello intrínsecamente vinculado al quehacer empresarial. Si esta ciencia es posible, epistemológicamente hablando, pues este sería, sin duda, el carácter de la dicha «ciencia (reguladora) de la administración».

Una ciencia reguladora “de la” administración es, necesariamente, una ciencia externa, colocada fuera de la administración para observarla, reflexionarla y explicar los fenómenos que le son propios. Esta ciencia reguladora no es la administración misma, en sí misma, sino una ciencia foránea constituida para verla y reflexionarla desde una perspectiva inter y multidisciplinaria. Esta ciencia estaría formada por las ciencias que tradicionalmente han definido el carácter científico de la administración, como son la psicología, la economía, las matemáticas —sobre todo la estadística—, la antropología, el derecho, etc. Estas ciencias explican los fenómenos concurrentes a las acciones que los administradores desarrollan en el seno de las organizaciones y que tienen que ver con el comportamiento humano, la sociedad, la economía y las tecnologías emergentes.
Pero quedan muchas preguntas oscilando por ahí. Tratando de establecer un símil entre mecatrónica y administración, lo primero que es de preguntarse es ¿cuáles serían los componentes de esta ciencia "reguladora" de la administración? La respuesta parece evidente, al menos en primera instancia: la psicología, la economía, la estadística, la sociología y la antropología, el derecho y la informática, serían los componentes científicos básicos. Además de las ciencias citadas, la ciencia reguladora de la administración sería el continente de técnicas tales como la contabilidad, las finanzas, la computación, la mercadotecnia, la producción o las ingenierías aplicables.

Si la informática o la computación son ciencias o no, es algo que deben discutir los especialistas en esos campos, pero de antemano ellos tienen ante sí los mismos problemas epistemológicos que estamos planteando en este artículo. La segunda pregunta es, ¿qué relaciones internas tendría esta ligazón emergente que relacionaría la psicología con la economía, el derecho y la antropología, por ejemplo, con el acto mismo de tomar decisiones y conducir el acto administrativo por ese tubo llamado «proceso administrativo»? Es decir, cuál sería la configuración epistémica y lógica de esta ciencia reguladora de la administración (si es que existe) que evitaría confundir a la administración —o a su ciencia reguladora— con sus propios componentes? Porque, si los nuevos conocimientos aportados por las ciencias constituyentes de la ciencia reguladora forman, de sí propios, una masa emergente e independiente de saberes, pues si tendríamos una ciencia reguladora nueva, que justamente sería la "ciencia de la administración", aún sin nombre y que estaría encargada de entrelazar los saberes de las ciencias constituyentes; pero, si no es así, entonces solo tendríamos las mismas y tradicionales ciencias aplicadas al quehacer administrativo, pero enteramente aisladas como hasta ahora. Lo que siempre ha sido. A todos nos queda claro que a los administradores, directores, gerentes y jefes —no a la administración— les queda muy bien apoyarse en la estadística, la matemática, la economía, el derecho, la sociología y la antropología para actuar y tomar mejores decisiones en sus organizaciones.
Obviamente, el uso de estas ciencias no les hace científicos.

La administración, ¿es científica?

Y este último caso, justamente, nos lleva a la tercera problematización ya señalada: ¿Es la administración científica? Pues esto no tiene más discusión: si, en efecto, la administración es una actividad científica, pero solo si los administradores quieren que lo sea. Si en su quehacer profesional los administradores usan las ciencias de la administración, pues entonces la administración será científica. Si deciden no hacerlo, pues no tendrá ese carácter. Además, los administradores profesionales hacen uso del método científico para tomar sus decisiones y mejorar así el desempeño de sus acciones. No obstante, a los administradores no les interesa explicar la realidad, elaborar teorías y deducir principios, o sea, hacer ciencia, sino más bien enfrentar las situaciones decisionales que se les presentan cotidianamente. En este sentido, el quehacer administrativo —en tanto científico— no está destinado a teorizar los fenómenos de la realidad organizacional, sino al menos en la parte que corresponde al mundo inmediato de trabajo de los administradores.
Los administradores, lo sabemos todos, toman decisiones, coordinan recursos y obtienen resultados con eficacia y eficiencia. Para eso están donde están y para eso les pagan. El trabajo teórico corresponde, hasta donde se sabe, a los científicos. ¿Son los administradores gente de ciencia?

¿Existen teorías administrativas?

Ni Abraham Maslow, Douglas McGregor, Rensis Likert, Theodore Herzberg, Henry Fayol o Frederick Taylor han sido administradores. Tampoco los esposos Gilbreth, Mary Parker Follet o Herbert Simon pensaron la administración “desde la administración” como parcela específica del saber. Incluso Taylor —afamado como el “padre de la administración científica— y Fayol, así como Chester Barnard y muchos más, fueron ingenieros o economistas que administraron organizaciones de negocios exitosamente y de cuya experiencia obtuvieron conocimientos que con el tiempo fueron perfeccionándose gradualmente, y así fue como se obtuvo el saber necesario para la buena y mejor práctica de la administración. Todos estos autores postularon teorías provenientes de la psicología, la economía, la sociología, incluso la matemática; se trata en efecto de teorías que solo son administrativas en la medida de su aplicación a la dirección y la gerencia, pero que no son de suyo nacidas “en” el campo disciplinar administrativo. Podría decirse que su vecindad y asociación con el fenómeno organizacional y gerencial las ha hecho administrativas.

¿Existe un campo disciplinar administrativo?

Pensamos que no existe. Puedo incluso afirmarse que “la administración” es de hecho un campo «epistemológicamente vacío», carente de objeto material y de objeto formal propios. Se ha postulado que su objeto es la coordinación y la eficiencia, pero formalmente es difícil deslindar este objeto, por ejemplo, de la economía. Asumimos aquí que la administración es en efecto una actividad en torno de la cual se han vertido —desde las ciencias sociales y la matemática— aportaciones útiles que bien a bien podrían  calificarse como aportaciones “tecnológicas” que nutren el “saber cómo” administrar. Existen, en efecto, las ciencias y técnicas “de la” administración, pero éstas son externas y autónomas por sí mismas, y solo participan de la administración merced a su aplicación en el acto de administrar.
La figura de tales técnicas y ciencias de la administración podría hacernos pensar en la existencia de una «ciencia reguladora» “de la” administración, que por su propia formación y naturaleza, sería igualmente externa a ella. Tal ciencia —aun sin nombre— no se ve formada en plenitud. En este sentido, la administración se mira exactamente como la comunicación. Pese a la proliferación de programas universitarios en este campo, la comunicación comparte muchas características con la administración. Por supuesto, nadie afirma que comunicar sea lo mismo que administrar, pero en cuanto actividades que son, corren paralelas en el mismo carril. Tanto una como otra son o implican un proceso, ambas tienen efectos sociales importantes, ambas tienen que ver con gente, actitudes y comportamientos, ambas son actividades hechas desde organizaciones, o para organizaciones, para personas o entre personas y, ante todo, ambas se realizan de mejor manera si los administradores, o los comunicadores en su caso, se apoyan en ciencias y técnicas (Álvarez Barajas, Enrique, 1976).

En el pleno de las universidades y otras instituciones de educación superior, la administración quizá debió haber nacido como una licenciatura, no en administración, sino en ciencias y técnicas “de la” ¿administración. Las personas no estudian administración en realidad, sino en todo caso se ilustran en ciencias y técnicas que apuntalan y gravitan el quehacer administrativo. Los planes de estudio de las carreras universitarias y tecnológicas en administración están repletos de asignaturas y experiencias educativas que rondan los campos disciplinares de las ciencias de la administración, así como de sus técnicas. Estudiar, por ejemplo, el proceso administrativo, sugiere más bien un entrenamiento para la planeación, la organización o la dirección, que un estudio formal de asuntos cuya naturaleza y contenidos provienen de otros campos que no son “la administración”. Sean por caso los temas de liderazgo o motivación, en la parte procesal de la dirección, o los pronósticos y sus técnicas en la planeación, los métodos estadísticos en el control, o la propia división del trabajo en la organización. Los administradores son los que administran, más que los que “saben” administración. Las habilidades y destrezas de un buen director, líder, supervisor o gerente provienen más del entrenamiento, la práctica y la experiencia, que del “saber” administrativo propiamente dicho. ¿Quiénes son los administradores en cualquier organización? Los administradores —jefes, gerentes, supervisores, gerentes, presidentes, alcaldes, etc.— son aquéllas personas que, en algún nivel de sus organizaciones, toman decisiones, coordinan recursos y obtienen resultados. Estas funciones requieren habilidades y competencias que son producto del entrenamiento y la experiencia. Por supuesto, también requieren saberes teóricos, pero estos saberes, por sí mismos, no hacen al administrador, más bien le complementan. Por tanto, la administración no es un campo disciplinar, es más bien un núcleo de actividades cuyo escenario es, por antonomasia, la o las organizaciones.

Conclusiones

La administración es un campo epistemológicamente vacío. No existe, ni como ciencia, ni como teoría. La administración como tal es solo una actividad que supone saberes que los administradores deben poseer para hacer de ella una actividad eficiente. Es de preguntarnos si existe o no la ciencia “de la” administración, en calidad de «ciencia reguladora», según los paradigmas científicos emergentes.
Es entendible que la administración —como actividad directiva— sea científica, pero solo si los administradores se apoyan en los saberes científicos y técnicos; esto es, la cientificidad de la actividad administrativa está centrada en el sujeto y no en el objeto. La administración es, más bien, una actividad profesional con apoyos tecnocientíficos claramente identificados y efectivamente contribuyentes a la eficiencia de las tareas administrativas, sobre en todo en el seno de organizaciones complejas. Es un error de forma y fondo postular que las universidades enseñen administración, cuando lo que realmente ofrecen a sus estudiantes son aprendizajes en ciencias y técnicas de la administración, pues el arte de conseguir resultados por medio y a través de las personas —los otros— es más una habilidad y una competencia, para las cuales ciertamente se requiere entrenamiento a fin de desarrollarlas a plenitud. Los egresados de los programas universitarios se titulan “sabiendo” tales ciencias y técnicas, así como conceptos básicos de administración — el proceso administrativo—, pero ello no implica necesariamente que tales estudios curriculares les haga administradores. La competencia —en el sentido de habilidad— de los administradores se forma en el camino y en el desempeño de la práctica profesional en las organizaciones, de tal suerte que administrador es el que administra, no tanto el que sabe administración.

Administrar es algo que se aprende en la brega y con las riendas del mando en las manos, exactamente del mismo modo que nadar se aprende nadando. Las licenciaturas, así como los posgrados universitarios, brindan lecciones de técnicas y ciencias de la administración y eventualmente proporcionan escaso entrenamiento directivo en liderazgo, manejo de conflictos, toma de decisiones, negociación, motivación, que es lo más que pueden en efecto hacer. Sin embargo, esto no desluce el carácter profesional que los administradores puedan llegar a enarbolar en el ejercicio de su profesión.

Las organizaciones —como escenario natural de acción de los administradores— son cada vez más complejas, pues cohabitan en entornos más competidos y por ello requieren crear y sostener ventajas competitivas que solo los Managers y líderes, ejecutivos y gerentes pueden desarrollar. Las organizaciones solicitan Generales que las lleven con estrategia al éxito, que no es otro que el logro de sus objetivos y metas.
Parece que el verdadero y trascendental debate no radica en el tratamiento de cuestiones empistemológicas — como la aquí tratada—, sino más bien en vislumbrar las formas en cómo los planes y programas de estudio de las carreras gerenciales y de negocios son capaces de lograr efectivamente crear y desarrollar las habilidades y competencias profesionales necesarias para formar auténticos líderes y manejadores de organizaciones.

Referencias

Álvarez Barajas, Enrique (1976). Ciencias de la comunicación. Dirección General de Difusión Cultural
(UNAM), México.
Appely, Lawrence (1956). Management in Action. AMA, USA.
Beuchot, Mauricio (1987). Metafísica: la Ontología aristotélica tomista de Francisco de Araujo. UNAM,
México.
Bolton, W (2001). Mecatrónica: sistemas de control electrónico en la ingeniería mecánica y eléctrica. Alfa
Omega, México.
Baena del Alcázar, Mariano (1991). Curso de ciencia de la administración. Tecnos, Madrid.
Fayol, Henri (1991). Administración industrial y general. Ed. El Ateneo, Buenos Aires, Arg.
Jasanoff, Sheila (1995). Handbook of Science and Technology Studies. Trecor Pinch Editor, USA.
Vázquez Ávila, Guillermo (2002). Análisis epistemológico de la administración. Cien años de práctica de la administración y su aportación al conocimiento. Universidad de Guadalajara, México

1 abr 2012

La política económica como intento de planeación en México. (apuntes para bachillerato).



Por: Miguel Ángel Alvarado.

Introducción.-

Para la elaboración del presente trabajo, se decidió optar no solo por la explicación positivista del tema sino que se planteó adoptar una postura un tanto crítica pero sin caer en una postura marxista.  Es por ello que se buscaron otros materiales de consulta que arrojaran un poco de información en este sentido, así pues se consultaron documentos académicos de distintos profesores en distintos planteles universitarios, así como sitios especializados en economía.

A través del presente trabajo pretendo explicar qué es y cómo funciona la planeación económica, en que se sustenta y como se ha desarrollado históricamente. También se pretende explicar cómo en la teoría se enseña que en materia económica es indispensable trazar un plan a seguir para obtener como objetivo un desarrollo y bienestar social. Sin embargo, al reflexionar sobre la complejidad de la economía globalizada y del desenfreno del neoliberalismo económico donde las corporaciones financieras llegan a tener más dinero que los Estados y por tanto más poder que el mismo Estado, nos lleva a cuestionarnos si la cuestión de planeación es realmente producida por el Estado en beneficio de su población o si ésta obedece a intereses financieros y presiones políticas de estas empresas o instituciones financieras como el FMI y el Banco Mundial quienes para otorgar créditos a los países les condicionan una serie de requisitos que desembocan en políticas económicas que al final de cuentas no benefician a la población sino a los capitalistas. Así pues no es extraño que algún país tercermundista tenga en su plan de desarrollo la creación de carreteras en lugares donde la población no tiene autos, pero tiene recursos naturales.


La Política Económica.-

Se puede entender como “política económica, a la intervención del Estado a través de estrategias, planes, inversión pública, concientización de las masas, legislación y otros instrumentos en una economía. Los objetivos suelen ser la inflación, el desempleo y el crecimiento, las autoridades económicas también se preocupan del presupuesto público, las cuentas con el sector externo y el nivel de endeudamiento de nuestro país. El objetivo principal de la política económica es lograr el desarrollo socioeconómico del país”.

Entre las acciones que realiza el Estado a través de la política económica para lograr el desarrollo socioeconómico del país encontramos: La estabilidad monetaria, la estabilidad del sector externo, la estabilidad de los precios, la pre-distribución del ingreso, la elevación del nivel de vida de la población,  la reducción del desempleo y subempleo, la conservación y explotación racional de los recursos naturales así como el desarrollo del mercado interno.

Estos objetivos se obtienen por medio de metas de corto, mediano y largo plazo; metas económicas, sociales y políticas; metas globales y sectoriales; así como metas nacionales, regionales, estatales, municipales o locales.  Para ello el Estado utiliza distintos instrumentos que forman parte de la política económica general, subdividiéndose según la actividad económica a la que está dirigida.

Analizando esta definición encontramos que se queda corta, pues solo nos plante un “deber ser” que dista mucho de una realidad social ya que existe un trasfondo de intereses como se puede observar en la siguiente definición donde se aprecia una postura más crítica y se nos habla de que la política económica está sujeta a los intereses de las clases dominantes lo cual nos lleva a dos acepciones de este concepto dependiendo si se trata de un país capitalista o socialista.

De acuerdo con el diccionario de economía política, se define como “el sistema de medidas económicas que el Estado aplica en interés de las clases dominantes. El carácter, la orientación social y la extensión de la influencia que ejerce la política económica son totalmente determinados por el régimen político-social, por las leyes objetivas de su desarrollo”.

La propiedad privada capitalista sobre los medios de producción y las relaciones de producción que de ella se derivan, determinan el carácter de la política económica del Estado burgués. La finalidad de dicha política económica es el de proteger la propiedad privada y ampliar la esfera de la explotación capitalista. Dicha política económica, en su conjunto, se opone a los intereses fundamentales de las masas trabajadoras y por este motivo lleva a una agudización de las contradicciones de clase. En los países capitalistas la economía está sujeta a un régimen de propiedad privada, las medidas indicadas se llevan a cabo sólo en lo que favorece a los intereses ante todo de la burguesía monopolista.

Las relaciones socialistas de producción confieren a la política económica del Estado socialista un contenido distinto, por principio del que poseen en el régimen capitalista. En la sociedad socialista, la política económica se basa en la utilización consciente de las leyes económicas del socialismo y se orienta hacia la creación de las condiciones necesarias para que se incremente rápidamente y sin obstáculos la producción social con el fin de satisfacer las crecientes necesidades de toda la sociedad y de cada uno de sus miembros. Bajo el socialismo, aumentan en proporciones inmensas el papel y la magnitud de la acción que ejerce la política económica del Estado sobre el desarrollo de la sociedad, pues dicha acción abarca a toda la economía nacional y se lleva a cabo de manera planificada.

La planificación Económica.

El término planificación se ha venido usando inexactamente indicar diversos tipos de intervención del Estado en la vida económica que van desde las tentativas de dirigir la actividad económica por medio de la política económica, financiera y crediticia, hasta la planificación total y rígidamente. Debido a la diversidad de significados se han presentado diversas discusiones en torno a su mismo concepto y a las relaciones que cabe establecer entre la intervención del Estado en el proceso económico. Resulta realmente difícil adoptar una definición concreta de lo que es planificación económica o de lo que debe entenderse como plan. 

Como lo señala el profesor Lauro Soto en su trabajo “Política Económica Como Intento De Planificación En México”, para algunos, este término solamente puede atribuirse a los esquemas de desarrollo de carácter global referidos a una determinada economía, debiendo utilizarse los términos programa o proyecto específico cuando se trate de esquemas de carácter parcial o de acciones coordinadas de tipo sectorial, regional, etc. Otros no aceptan siquiera que pueda hablarse de verdadera planificación económica si el Estado no tiene en sus manos todos los hilos que mueven la economía y si no ha sido eliminada la propiedad privada de los medios de producción. Es decir, que no puede haber una planificación en un Estado capitalista pues en el neoliberalismo cada vez es menos frecuente la participación estatal en los factores de la economía, “se deja hacer, se deja pasar” (A. Smith).

Por el contrario otros autores manejan un concepto regido mas por la parte operativa que por la semántica o formal, ya que partir del hecho mismo de que un plan puede ser definido, de forma sintética como un conjunto coherente de objetivos y de medios referidos al desarrollo de una unidad económica determinada dentro de un espacio temporal concreto», parece indudable que la idea de coordinación debe presidir tanto el documento concreto en el que deberá quedar materializado el propio plan, como su misma ejecución. Coordinación que presenta una doble vertiente: a) coordinación de objetivos, lo cual comporta el establecimiento de prioridades.

Por lo tanto, habremos de señalar que existe una planificación socialista a la que llamaremos central y una planificación económica capitalista.
Planeación Económica Capitalista.- Es el intento de los países capitalistas por dirigir la evolución y el desarrollo de la economía nacional hacia objetivos predeterminados.  Está integrada por un conjunto de medidas que aplica el Estado para racionalizar la actividad económica y evitar las fluctuaciones cíclicas. De lo anterior se desprende la llamada Planeación indicativa, que es la que llevan a cabo algunos países capitalistas y es obligatorio  para el sector público y sugerida para el sector privado.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LA PLANIFICACIÓN SOCIALISTA
La planificación es una categoría macroeconómica.
La planificación se logra mediante la elaboración y ejecución de planes.
Debe poseer una correspondencia entre los medios e insumos utilizados y los objetivos que se desea alcanzar.
Se planifica el empleo, de las fuerzas productivas y sus precios, su crecimiento, su financiamiento y su ubicación territorial.
Pleno empleo de las fuerzas productivas, las altas tasas de acumulación, la eliminación de la inflación y de las crisis económicas y a largo plazo, el desarrollo integral de la sociedad.

CARACTERÍSTICAS DE LA PLANEACIÓN CAPITALISTAS
Es una función que lleva a cabo el Estado
El estado se adjudica la función de planear.
Se toman en cuenta los intereses de los capitalistas.
El Estado debe consultar a los principales capitalistas y dirigentes sindicales.
La planeación capitalista o indicativa es parcial  (sector público).
La planeación debe respetar las “reglas del juego” capitalistas, como el funcionamiento del mercado y la libertad de invertir y de comprar para quienes tienen capacidad de hacerlo.
OBSTÁCULOS: Falta de infraestructura e intereses políticos.

Intentos de Planificación en México.

La política económica aplicada por el Estado mexicano en las últimas décadas ha tenido como objetivos principales promover el desarrollo capitalista en los diversos sectores y ramas de la economía y buscar la independencia económica respecto del exterior (al menos en teoría).
La aplicación de dicha política se ha visto como un intento de planificar, o de planear la economía nacional. Los resultados de estos intentos de planeación se pueden analizar en función de los objetivos planteados en cada sexenio y en la existencia o inexistencia de desarrollo socioeconómico; es decir, revisar si se ha mejorado la calidad de vida de los mexicanos.
A continuación se señalarán algunos antecedentes históricos de los planes implementados en México.
Los gobiernos de Carranza, Obregón y Calles, durante la década de 1920, buscan la estabilidad económica y financiera por medio de la creación de infraestructura tanto material como institucional. Los principales organismos que se fundaron para obtener dichos objetivos son los siguientes:
-          Banco de México, S.A. (1925)
-          Comisión Nacional de Irrigación (1925)
-          Comisión Nacional de Caminos (1925)
-          Banco Nacional de Crédito Agrícola y Ganaderos, S.A. (1926)
De 1920 a 1930 no se puede hablar todavía de intentos de planeación, pero sí de la aplicación de medidas de política económica que tienen como objetivo principal fomentar las actividades productivas en detrimento de las actividades especulativas y comerciales. Con tal fin, se utilizan varios mecanismos e instrumentos:
-  Inversión pública en obras de infraestructura, como caminos y presas.
-  Selección cualitativa del crédito bancario, en especial en el que se dirige a las actividades agropecuarias.
- Expedición de leyes y decretos que reglamentan el mercado de dinero y de capitales.
Durante la década de 1930, el Estado ejerce el control directo sobre los sectores más importantes de la economía: petróleo, ferrocarriles, electricidad, banca y agricultura, pero además influye indirectamente sobre la economía mediante la aplicación de leyes, controles, subsidios y aranceles.
El primer Plan Sexenales formulado en 1933 por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) con el objeto de que fuera llevado a la práctica por su candidato a la presidencia, Lázaro Cárdenas, en el sexenio de 1934 a 1940.
Como podemos ver en estos antecedentes se crean las bases tanto de estructura como de operación para poder implementar planes que lleven al País a cierto grado de desarrollo en esta etapa postrevolucionaria donde había precisamente que “armar” la estructura e instituciones nacionales para soportar la segunda mitad del siglo pasado.

Ahora bien, con el “cambio” democrático del Presidente Fox México comenzó un nuevo siglo enfrascado en una tendencia neoliberal y obviamente el plan de desarrollo tiene estos matices claramente neoliberales. Así pues, tenemos que el “PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2001-2006” pretendía atender retos que enfrentaba el país para disminuir los riesgos y aprovechar las oportunidades que permitan el desarrollo del país. Se plantea una visión de largo plazo del país de 25 años. La misión del gobierno era conducir al país hacia una sociedad más justa y humana y una economía más competitiva e incluyente. Se pretendía que el gobierno fuese conducido bajo los principios del humanismo, equidad, cambio, inclusión, sustentabilidad, competitividad, desarrollo regional, apego a la legalidad, gobernabilidad democrática, federalismo, transparencia y rendición de cuentas.Por lo tanto, las prioridades para poder alcanzar ese México deseado eran: Desarrollo social y humano, crecimiento con calidad, orden y respeto.

Los programas nacionales sectoriales eran: Programa sectorial de agricultura, programa nacional de Turismo, programa especial de Ciencia y tecnología, progresa, oportunidades (combate a la pobreza), fomento a la investigación educativa, programa nacional de desarrollo urbano y ordenación del territorio.
Otros planes: Continuación de la política monetaria del “corto”, que significa retirar dinero de la circulación. Se desarrolla una política monetaria de apoyo al peso frente al dólar. Los 2 primeros años el peso se mantiene sobrevaluado. Se continúa con el pago puntual y programado del servicio de la deuda externa.
Atribución legal del estado.

Un aspecto que no debe pasar desapercibido es que todas estas acciones y planes del Estado no podrían realizarse sin un marco jurídico correspondiente que le de facultades y atribuciones al Estado y en especial al Ejecutivo para poder actuar sobre materia económica.

Al respecto, se puede considerar brevemente los siguientes artículos constitucionales.
En materia de contribuciones tenemos: Artículo 31 Fracción IV.-“Son obligaciones de los mexicanos: ...IV.- Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación como del Distrito Federal o del estado  municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.”
En materia económica del H. Congreso de la Unión: Artículo 73 Constitucional: “El Congreso tiene facultad:”
Fracción VII.-  “Para imponer las contribuciones necesarias a cubrir el presupuesto”.
Fracción VIII.-“Para dar las bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda celebrar empréstitos sobre el crédito de la Nación, para aprobar esos mismos empréstitos y para reconocer y mandar pagar la deuda nacional. Ningún empréstito podrá celebrarse sino para la ejecución de obras que directamente produzcan un incremento en los ingresos públicos, salvo los que se realicen con propósitos de regulación monetaria...”
Fracción IX.-   “Para impedir que en el comercio de Estado a Estado se establezcan restricciones;”
Fracción X.-    “Para legislar en toda la República sobre hidrocarburos, minería, industria cinematográfica, comercio, juegos con apuestas y sorteos, intermediación y servicios financieros...”
Fracción XVI.-            “Para dictar leyes sobre nacionalidad, condición jurídica de los extranjeros, ciudadanía, naturalización, colonización, emigración e inmigración y salubridad general de la República...”
Fracción XVIII.-         “Para establecer casas de moneda, fijar las condiciones que ésta deba tener, dictar reglas para determinar el valor relativo de la moneda extranjera y adoptar un sistema general de pesas y medidas;”
Fracción XXIX-A.-     “Para establecer contribuciones:  1º. Sobre el comercio exterior...”
Fracción XXIX-D.- “Para expedir leyes sobre planeación nacional del desarrollo económico y social;”
Fracción XXIX-E.- “Para expedir leyes para la programación, promoción, concertación y ejecución de acciones de orden económico, especialmente las referentes al abasto y otras que tengan como fin la producción suficiente y oportuna de bienes y servicios, social y nacionalmente necesarios;”
Fracción XXIX-F.- “Para expedir leyes tendientes a la promoción de la inversión mexicana, la regulación de la inversión extranjera, la transferencia de tecnología y la generación, difusión y aplicación de los conocimientos científicos y tecnológicos que requiere el desarrollo nacional;”
Fracción XXX.- “Para expedir todas las leyes que sean necesarias, a objeto de hacer efectivas las facultades anteriores y todas las otras concedidas por esta Constitución a los Poderes de la Unión”.
Facultades en materia económica de la Cámara de Diputados: Artículo 74 Constitucional: “Son facultades exclusivas de la Cámara de Diputados:”
Fracción IV.-   “Examinar, discutir y aprobar anualmente el Presupuesto de Egresos de la Federación...;”


Fuentes.-
http://www.laeconomia.com.mx/politica-economica/
Diccionario de economía política de Borísov, Zhamin y Makárova disponible en http://www.eumed.net/cursecon/dic/bzm/p/politica.htm
Política Económica Como Intento De Planificación En México, Lauro Soto, Ensenada, BC, Mexico. Copia virtual disponible en: www.mitecnologico.com/im/Main/PoliticaEconomicaComoIntentoDePlanificacionEnMexico


24 feb 2012

Estudie… DERECHO! por Enrique Quintero Valencia


para mejor  proveer

Estudie… DERECHO!
Enrique Quintero Valencia


Cuando yo digo Soy Abogado quiero decir que me interesan el hombre y la cultura, lo que aquel es, y todo lo que hace. No tolero que mi interlocutor me imagine simplemente recibiendo letras al cobro, redactando folios en la manida prosa prosaica de los leguleyos, y enredando incautos en el latín macarrónico de las razones forenses. Soy abogado porque me intereso en la exploración del universo, desde el micromundo intraatómico hasta la mecánica celeste; me asombran los abismos dentro de la célula, y las irresponsables cogitaciones de los filósofos; amo la música con la que lloran los pueblos, y la que fabrican los hombres imitando el diálogo de las constelaciones. Y me gustan las especulaciones de Pascal y de Shakespeare en torno a lo que hay arriba y abajo. A propósito, soy abogado porque algo he leído de Justiniano, de Chiovenda, de Von Lizt, o de Baudry-Lacantinerie, antes de atreverme a citarlos. Pero no me son extraños Cervantes o Hegel, Borges o Marx, y varios otros muy sonoros en la preferencia contemporánea de los cazadores de best sellers. Y me gustaría que mis alumnos me recordaran por mis charlas insustanciales en demosofía o tangolexia antes que por la exégesis petulante de incisos de valor precario.

Me siento bien acompañado en las bibliotecas, en el mundo del arte, en las especulaciones matemáticas,  en el interés por las ciencias ocultas y por las otras ciencias igualmente vanas pero hermosas: En todos los ámbitos encuentro hermanos de espíritu, hombres buenos y malos  que fueron abogados buenos y malos; que pasaron por las aulas con la sisa del saco fatigada de códigos. Algunos entraron empujados por sus padres, o por una tácita presión ejercida por ancestros forenses.  Otros en carrera de huída a las matemáticas. O atraídos por el eventual prestigio de la administración y la política. Creo que ninguno se equivocó, ni siquiera cuando las abandonaron para irse detrás de otras dulcineas o suripantas calipigias. Porque el Derecho es la entrada a muchos mundos.

El Derecho, la Abogacía, ha dado al mundo varios galardonados con el Premio Nobel. No importa que sea en Literatura: Teodoro Momsen, con su monumental Historia de Roma; Federico Mistral; Mauricio Maeterlinck, dedicado a investigar sobre las abejas; el abogado Jacinto Benavente; John Galsworthy, el autor de La saga de los Forsyte; Juan Ramón Jiménez; Georgios Seferis; Miguel Ángel Asturias, a quien su conocimiento de códigos y de incisos no pudo librar de la cárcel y del exilio; Vicente Aleixandre; Czeslav Milocz, el magistral poeta polaco…

El abogado Dámaso Alonso se enamoró de los contratos entre las palabras y la etimología sucesoral de las voces. Leónidas Andreiev se doctoró en Petrogrado como perito en letras de cambio, pero hastiado de éstas se dedicó a las otras. Hoy leemos de él Los Siete Ahorcados y El Diario de Satanás pero nadie se preocupa por sus disquisiciones infoliadas en autos y memoriales. Jean Anouilh cambió el foro judicial por el foro teatral. Lucio Apuleyo litigó en los pretorios y luego enderezó sus caminos hacia otras magias. Y creó El Asno de Oro. Balzac, como muchos de nuestros estudiantes actuales, entró a una Facultad de Derecho para complacer a su familia. No importa que no lo citemos en los vistos de un fallo o en el petitum de una demanda: Le estamos agradecidos por sus noventa y tantas novelas de La Comedia Humana. Olavo Bilac, el parnasiano brasilero, se doctora en Derecho y Medicina, para ejercer periodismo y bohemia. Giovanni Boccacio apenas sí aprovecha su abogacía unos meses, como diplomático. Boileau desertó hacia la crítica literaria, lo mismo Camilo José Cela hacia la novela. Arturo Capdevilla, ensayista, dramaturgo, novelista e historiador argentino, es menos recordado como jurista a pesar de que alcanzó la magistratura y fue profesor universitario…  Abogado intentó ser Gustave Flaubert, hasta cuando lo echaron de la Facultad, en París. Y Ángel Ganivet, el ideólogo de la Generación del 98. Y Göethe, el inmenso, también abierto a las ciencias físicas y naturales, poeta, novelista y redactor de Constituciones.

Y abogados de los nuestros, como José Eusebio Caro –poeta- y el Gabo que abandonaría sus códigos por el periodismo. Germán Arciniegas, Lucas Caballero (Klim), Fernando Charry Lara, Jorge Gaitán Durán. Y no pocos del mosaico de los héroes, entre ellos Francisco de Paula Santander y Atanasio Girardot. Pedro Gómez Valderrama. Y afortunadamente Fernando González Ochoa, el filósofo de Otraparte, con ejercicio de la magistratura en los estrados de Manizales.

Y son de nuestro tiempo los colegas Fernando Arrabal, Vinicius de Moraes y Miguel Delibes (Profesor de Derecho Comercial). Y Jorge Edwards. Y Rómulo Gallegos, el de Doña Bárbara. Y Carlos Diegues –el pontífice del cinema novo brasilero. Peter Drucker, padre del eficientismo administrativo que es el fetiche de nuestro tiempo, es no solo abogado sino profesor de Derecho Internacional… Margueritte Duras hace Derecho en la Sorbona. El fundador de la discutida Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, cursa Derecho en Zaragoza. En permanente correspondencia con Pascal y con Huygens, el abogado Pierre de Fermat –mientras ejercer la magistratura- se ocupa en la discusión de complejos teoremas fundados en la Ecuación de Diofanto, crea la teoría de los números y desarrolla el cálculo de probabilidades. Su obra de matemático se recuerda y estudia; sus fallos y doctrinas jurídicas entraron al olvido.  Carlos Fuentes es egresado de la U.N.A.M., de Derecho. El Mahatma Gandhi. El abogado Nguyen Giap  debe olvidarse de la especulación jurídica para convertirse en el defensor de su pueblo vietnamita y en uno de los mayores estrategas militares de nuestro tiempo, vencedor de los Estados Unidos…

Abogados… Lo fueron el geómetra y filósofo Descartes. Descartes se gradúa en Derecho en 1616 en la Universidad de Poitiers. Y Juan Donoso Cortés, y José María Eça de Queiroz, Georges Bernanos, Vicente Blasco Ibáñez, Buffon, Rodrigo Caro, D’Alembert el Enciclopedista, Nicolás Fernández de Moratín, Henry Fielding –padre de la novela inglesa- autor de Tom Jones. Juan Goytisolo…

James Dean inicia estudios de Derecho antes de hallar su verdadera vocación. También lo hace Edgar Dégas (No tendría acaso el modelo para sus ballerinas en el recuerdo de sus compañeras de clase?). Serguei Diaghilev ingresa a la danza tras abandonar la Escuela de Leyes de San Petersburgo.

De Cicerón y Demóstenes ya se conoce bastante. Lo mismo que de Don Ángel Ossorio y el maestro Couture. Y de don Andrés Bello…

Pero es preciso que conozca a otros colegas. Si usted no descuella en el Derecho, puede realizarse en la vida como hombre culto. Y la Jurisprudencia no se resentirá de ello: Ser abogado es matricularse en el humanismo, y recorrer cualesquiera de sus interesantes caminos.

Cómo sería de delicioso el estudiante de Derecho Tomás Carrasquilla, dicharachero y paisa, ducho en chascarrillos y consejas. Se perdería detrás de su tabaco un gran jurista? No es bueno que todos aspiremos a serlo. Otro tanto podríamos sospechar de Ramón Gómez de la Serna, el genio de las greguerías. Graduado de Oxford, Lewis Carroll deja los códigos para dedicarse a matematizar la psicología endiablada y esotérica de Alicia en el País de las Maravillas, obra llena de laberintos lógicos y lingüísticos. Tendrá qué ver algo la formación curial o curialesca de Jacobo Casanova con sus destrezas de espía, rufián, tahúr, diplomático, especulador, financista? También fue traductor de la Ilíada, y hazañoso en las camas de monjas y dueñas. Filólogos, y creadores de una cuentística clásica, dos abogados tejen a cuatro manos –a despecho de cánones y jurisprudencias- las aventuras de Hansel y Gretel con la bruja malvada. De todos modos, dejaron también un Diccionario, una Gramática, y una Historia del Derecho Germánico. Fueron los Hermanos Grimm, cosidos a la infancia de los niños del mundo.

El Padre Luis Coloma, el de las Pequeñeces, no consideró que  entre ellas pudiera incluirse el ser abogado. Y lo fue sin desdoro. Nicolás Copérnico estudia Derecho en Padua, Ferrara y Florencia. (Hoy diríamos: Pero por qué lo echaron de tantas partes?... ) Y no sólo inclinó la vista sobre los códigos  sino que la levantó hacia las estrellas. Sabía usted que también fue casi abogado don Hernán Cortés? Nada menos que exalumno de Salamanca. De algo debieron servirle sus leyes e incisos para discutir ante las Cortes sus derechos de Adelantado y colonizador. Líder político de innegable carisma, el abogado Fidel Castro Ruz apenas muestra como experiencia en los estrados su propio alegato de defensa tras el fallido ataque al Cuartel Moncada: La Historia me absolverá. El abogado Castro Ruz realizó una revolución socialista a noventa millas de los Estados Unidos, revolución que acaba de cumplir cincuenta años y sigue adelante.  De Miguel de Cervantes Saavedra se conoce que fue estudiante en la Universidad de Salamanca. Qué estudió? De sus esfuerzos e intrigas por lograr una plaza de notario en Santa Fe de Bogotá algunos infieren que su formación en esos historiados claustros tuvo qué ver con la abogacía… Creería usted que el interés inicial de Paul Cézanne fue por las leyes?  Es otro de los desertores que hicieron gloria al margen. Al margen de los códigos, no al margen de la ley. El novelista y ensayista español Leopoldo Alas, que escribió con el pseudónimo de Clarín, no solamente era abogado sino que vivió su experiencia de docente universitario como catedrático de Economía en las Facultades de Salamanca y Zaragoza, y de Derecho Romano en la de Oviedo. Agustín Codazzi, bien conocido de méritos como geógrafo e ingeniero, era también abogado.  Corneille fue Abogado Real en el Tribunal de Aguas y Bosques, pero nada queda de esa imagen de especialista en Derecho Ecológico. Gustave Courbet, eje del realismo pictórico francés, concurre simultáneamente a la Escuela de Pintura y a la Facultad de Derecho en París. Y su tocayo Gustave Flaubert –lo dijimos- estudió asimismo leyes.

Abogado fue Benedetto Croce, y desertor del estudio de los códigos, Nicolás Guillén. Ricardo Güiraldes empieza Arquitectura, se pasa a Derecho, es escribiente de juzgado, y acaba dedicándose a la literatura. Sin él no tendrían las letras continentales la biografía intemporal del gaucho, Don Segundo Sombra. Heine, el poeta marxista, es alumno de Derecho en Gotinga y Berlín. Hoffmann, maestro de la novela fantástica, y juez a ratos perdidos. También fueron abogados Jean de La Bruyere, Enrique Larreta, Leconte de L’Isle, Lezama Lima, Eduardo Mallea, Próspero Merimée, Gabriel Miró, Blas de Otero, Armando Palacio Valdés, Ricardo Palma, Benito Pérez Galdós, Alfonso Reyes –el humanista mejicano- José Eustacio Rivera, Fernando de Rojas, Walter Scott, Sully Prudhomme, Carlos Mayolo –uno de nuestros cineastas mayúsculos-, Rafael Uribe Uribe, César Vallejo, Virgilio, Verne, José Zorrilla y Max Weber.

Metastasio y Montaigne, el Pandit Nehru y Amado Nervo, don Agustín Nieto Caballero y Rafael Núñez, el tenebroso Oliveira Salazar y el exaltado bolivariano José Joaquín de Olmedo, Nagisha Oshima (No le dice nada el nombre de este abogado japonés? Es una de las cumbres cinematográficas contemporáneas, con creaciones como El Imperio de los Sentidos). Y Federico Ozanam, docente de Derecho Mercantil en París. Leopoldo Panero. Juan Enrique Pestalozzi. Plinio El Joven, Marcel Proust, Maximiliano Robespierre, Vittorio de Sica, Fernando Solanas, Torcuato Tasso, Jorge Felipe Teleman, León Trotzki, Paul Valéry…

No quiero sugerirlo siquiera. Pero si usted estudia Derecho obligado por sus padres, súfralo un poco mientras tiene ocasión de enderezar hacia su destino. Así lo hizo Igor Stravinsky, y así lo hicieron muchos otros.

Estudiantes de Derecho fueron Petrarca y Jean Sibelius. Y Federico Schiller. Saddam Hussein se doctora como abogado en Egipto, bajo la protección de Nasser.

Extrajo Kafka la sordidez de sus imágenes –El Proceso- de la observación personal de los ambientes de la justicia europea mientras hacía su carrera de abogado? Las obsesiones de Nikos Kazantzakis por la justicia y la libertad –Cristo de nuevo crucificado, Libertad o Muerte, La Última Tentación-  tienen fuente en su formación de abogado? Probablemente La Isla del Tesoro tiene poco qué ver con los estudios del abogado Robert Louis Stevenson; pero no se podría decir lo mismo de otra de sus obras claves, El Extraño Caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde.

Abogados fueron también Juan Zorrilla de San Martín, Juan Valera y Rabindranath Tagore. Haendel carga simultáneamente sus partituras de organista de la Catedral, y sus libros de leyes. Hugo von Hoffmanstahl es abogado de la Universidad de Viena. Abogado es Vicente Huidobro, con su poemática estelar, y lo es Christian Huygens: Quién diría que talvez desde las aulas forenses andaba pensando en las nebulosas… (La de Orión la descubrió después).

A Jorge Isaacs la lucha política lo saca de la Facultad de Derecho. Y a Jacopone da Todi el Derecho lo lleva al sacerdocio y a la música. Recuerde el Stabat Mater. Abogado es, naturalmente, Jefferson. Pero –menos obvio- lo es Juan Ramón Jiménez. Don Gonzalo Jiménez de Quesada. Y San Juan Crisóstomo. Benito Juárez. Y el Papa Julio III. La obra Punto y Línea en el Plano tiene un no sé qué de formalismo y de legalidad, pero es una de las obras más interesantes del abogado Vassily Kandinsky. (Casi alcanzó a serlo también otro pintor: Henri Matisse). Enrique Lacordaire. Y, quién creyera, Antonio Lorenzo Lavoisier, el padre de la química. Formados en el Derecho fueron Leibniz, Lesage, Lenin, Lincoln, Lukacz y Fray Luis de León. Y apenas vamos de caza en la L del diccionario…

O estudiantes de leyes que orientaron su impulso hacia otros vientos, Voltaire, Paul Verlaine, Valle-Inclán, León Tolstoi… Cómo sentirnos mal acompañados entre colegas como el líder Mandela, el revolucionario Mao Tsé Tung, el patriota Martí, el discutido Carlos Enrique Marx –abogado de la Universidad de Berlín-…

Y dejemos para otra ocasión el abogado como figura y tema de la literatura. Recuerda usted a Atticus Finch, creación de Harper Lee en Matar un ruiseñor? Fue el Oscar del 62 para Gregory Peck. Usted puede tener en su morral, como los soldados de Napoleón el bastón de Mariscal- un futuro Oscar, o un Nobel…  no importa que no sea en Derecho. Pero estudie Derecho!


Imagen tomada de www.maximogris.net

23 feb 2012

Los memes

Recientemente es común ver en sitios web y redes sociales, un buen número de carteles que son como pequeñas viñetas (como las de los periódicos), que resultan ser muy graciosas ya que expresan ideas, situaciones o momentos muy comunes en la vida de las personas. Se expresan siempre con un gran sentido del sarcasmo o de la sátira y siempre llevan unas imágenes simples que son como los emoticon que usábamos en msn. Son caras con expresiones, de lineas un tanto hoscas. Son una especie de comodínes para acentuar expresividad en estas viñetas.

A estas imágenes se les conoce con el nombre de MEMES, Es un término creado por Richard Dawkins, en su libro "El Gen Egoísta". Se fundamentan en las Teorías Sobre la Difusión Cultural y son concebidos como unidades teóricas de información cultural transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente, tal y como ocurre con un gen o un conjunto de genes. De hecho, de ahí surge el nombre por parecido fonético y porrque denota la idea de Memoria y Mimesis (imitación), resultando en  MEM o MEMES.

Según Dawkins, poseemos dos tipos de procesadores informativos distintos:

    a) El genoma o sistema genético situados en los cromosomas de cada individuo y determinante del genotipo. Este ADN constituye la naturaleza biológica vital en general y humana en particular. Mediante la replicación, los genes se transmiten sexualmente durante generaciones.
    b) El cerebro y el sistema nervioso permiten procesar la información cultural recibida por enseñanza, imitación (mímesis) o asimilación, divisible en idea, concepto, técnica, habilidad, costumbre, etc., y nominados "memes" con cierta ambigüedad.

La tesis  de Dawkins es que los rasgos culturales, o memes, también se replican. Por analogía con la agrupación genética en los cromosomas, se considera que los memes también se agrupan en dimensiones culturales, incrementables con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son nuestras construcciones. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas conductuales, sino más bien información que las especifica.

Los memes se transmiten por medio de las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación (conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil).

Así pues, estos Memes de Caricatura, (también llamados Fuuuu o Rage Guy), son caricaturas de caras que expresan distintas emociones. Se usan para relatar algún suceso cómico, o situación identificable de la vida cotidiana, que finaliza con uno de los personajes adoptando una de las distintas caras con sus respectivas emociones. La mayoría de los personajes retratados en los memes son masculinos pero los usuarios cambian el género añadiendo pelo, aretes entre otros detalles para hacer parecer a la cara femenina.

Algunos de los más conocidos son:

Fuuuu o Rage Guy- Se trata de una cara de indignación de una persona al perder la cordura por alguna razón. Acompaña siempre al texto "Fuuu-..." (del inglés, fuck), denotando cierto cabreo por algo que no ha salido bien, ambientan podemos decir que el personaje expresa rabia y desespero por una situación que le ha sucedido, normalmente en situaciones que nos pasan a cualquiera.





Poker Face.- Hace referencia a la expresión «cara de poker», que indica la cara que pone una persona intentando ser inexpresiva. También se utiliza para representar a una persona que queda perpleja frente a una situación. Representa las situaciones más surrealistas y embarazosas, lo que comúnmente se denomina "cara de póker".







Fuck Yea.- Representa a una persona con cara triunfal, que ha conseguido hacer una tarea o ha realizado una hazaña difícil; es un triunfador, ilustra todos esos momentos de nuestras vidas cotidianas donde nos sentimos unos cracks por algo que hemos conseguido, por muy banal que sea. Las primeras viñetas tienen fecha de Febrero de 2010 en la comunidad 4chan.






 Everything went better than expected.- Esta cara, representa lo que textualmente dice "Todo ha salido mejor de lo esperado". Es la antítesis de Fuuu (Rage Guy) y se utiliza cuando algo que parecía que saldría mal, al final no se tuerce.








Forever alone (para siempre solo).-  Representa una persona con cara particularmente fea, que llora por sentirse sola. Habitualmente es utilizado para representar a personas que se quedan aisladas, que son ignoradas por los demás o a los eternos solteros.










Troll Face o Coolface.- Se trata de una cara sonriendo exageradamente, de una persona fastidiosa, graciosilla o que intenta sobreponerse a los demás. Es un meme originado en MS Paint por un usuario de DevianArt llamado Whynne y normalmente usado para trollear, ser un cabrón, reírse de la gente, en definitiva, liarla parda.









Okay Guy.- Esta cara, con expresión de tristeza, se utiliza para representar resignación, en ocasiones en las que no hay más remedio o no hay ninguna otra alternativa que algo que no gusta.










LOL Face o LOL GUY.- Esta cara es utilizada para representar a las personas que se ríen o actúan de forma exagerada y loca. El acrónimo LOL (del inglés, laugh out loud o lots of laught) significa "reir en voz alta" o "cientos de risas".  No está muy claro si surgió de 4chan o Reddit.










Oh god, what have I done!.- Este meme (¡Oh dios, qué he hecho!), representa arrepentimiento por haber hecho algo que ha sido un error.
Normalmente es uno de los memes más hardcore, con situaciones racistas, machistas, etc. No apto para todos los públicos. Su origen no está claro, hay gente que afirma que en la comunidad newgrounds, otros en /b/.








Challenge accepted.- Extraído de la serie Cómo conocí a vuestra madre, por una de las frases que dice Barney Stinson, representa un personaje con expresión desafiante que acepta un reto.






 Cereal Guy.- El tipo de los cereales, representa a un listillo que observa pasivamente (la televisión, un discurso...) y comenta, mientras mastica sus cereales, como deberían ser las cosas. El típo de los cereales es dialogador, siempre tiene algo por decir y siempre se adelanta a los acontecimientos. Es un visionario de nuestros días y raramente se equivoca. Aunque existen varias versiones del mismo, el tío de los cereales es originario de una viñeta realizada en MS Paint que trataba de un tío discutiendo con su novia, obra de Bob Averill en los foros SomethingAwful en 2007. Alguien en 2009 cogió el primer panel de la viñeta y lo convirtió en la forma actual, que circula por miles de foros y páginas web por internet.



It's Something.- Ilustra la frase "algo es algo". Se utiliza en situaciones en la que se relata un suceso, y aunque al final no sale como se esperaba, el resultado es pasable o aceptable. It's something es un meme conformista, lejos de deprimirse, encabronarse o entristecerse por un hecho que no esperaba, se conforma con el plan B, que muchas veces nada tiene que ver con lo que quería en un principio. El origen de este meme está en tumblr, por el usuario rcdb, aunque no ha sido ampliamente divulgado hasta la fecha.



Yao Ming.- Este meme surgió de una entrevista a Ron Artest y Yao Ming, ambos jugadores de baloncesto. En ella, una de las cámaras de prensa fotografió a Yao Ming con la expresión del dibujo. Posteriormente, en un hilo de Reddit, alguien comentó que la expresión parecía decir por si sola algo así como "Me importa una mierda", (según cuantocabron.com era "que le den a esa zorra") lo que muchos apoyaron.

Se utiliza para representar situaciones en las que al sujeto no le importa nada o que va a hacer justo lo contrario de lo que le aconsejan. También se suele hacer referencia a este meme como Fuck That Guy o Dumb Bitch o la versión mexicana, "me la pelan".



Mentira.- Es un meme que surge del portal español ¡Cuánto Cabrón!, donde se representa la frustración al descubrir que algo no es lo que parecía ser, y el personaje se da cuenta de que es mentira o se niega a aceptar que es verdad. Es la total frustración al ver que un anuncio, unas palabras, una situación no es verdad. Su primera aparición fue en cuantocabron por el usuario lolitrollyou en una viñeta en enero de 2011.





Y U NO.-  Este meme (del inglés, Why don't you...?; en español, ¿Por qué no...?) representa una pregunta o duda, que llena de rabia y frustración al autor de la imagen por no entender algo. El meme tiene su origen en el manga Gantz, en una viñeta del capítulo 55 (Naked King), donde se puede ver la expresión de donde fue sacado el meme.









Feel Like a Sir.- Representa a una persona con clase, mostrando un personaje bien vestido, elegante, con detalles como sombrero de copa, monóculo y bigote. Se utiliza cuando el sujeto se siente como alguien importante o superior a otras personas. También se suele utilizar cambiando "señor" por otro término y modificando su apariencia en consecuencia. El grupo de hackers Lulz Security lo usa como su logo.








Me Gusta.- La desagradable y grotesca cara de Me gusta (llamado así, incluso en el extranjero) representa a una persona que muestra su satisfacción por alguna causa o motivo extraño, raro o sospechoso. Es un personaje asquerosillo el cual siempre responde con un "Me gusta" a situaciones raras, repugnantes, curiosas. En esta imagen de DeviantArt podemos encontrar su primera aparición y poco después empezó a difundirse por 4chan y Reddit. El meme aparece por primera vez en un dibujo del usuario Insert en DeviantART.



Aaaaw Yeah! Representa a una persona que estalla en un golpe de júbilo y alegría, a la vez que exclama "Aaaaaw Yeah!" ("¡Oh, sí!"). La imagen del meme fue extraída de la película Spiderman 2, del personaje J. Jonah Jameson.







¿Are you fucking kidding me? (¿Me estás jodiendo? o ¿Me estás tomando el pelo?).- Es utilizado en situaciones en las que uno de los protagonistas dice algo estúpido o ilógico. Le asombra la estupidez humana de muchas personas. Traducido al castellano vendría a ser algo como "¿Tengo cara de tonto?" o "¿Me estás tomando el pelo?".






Trolldad (El padre troll).-  Viene a colación del meme Troll Face. Retrata a un padre, que mantiene una conversación/duelo con el hijo y tiene la última palabra. El padre siempre termina trolleando a su hijo con chistes o rimas. Si bien proviene de trollface, su primera aparición fue en 2009 en reddit.






That's Suspicious.- En este se representa la cara de sospecha y duda de una persona, a pesar de ser evidente lo que acaba de ocurrir. El personaje sospecha de todo, aún cuando todo está clarísimo y sea la tontería más grande del mundo, él no las tiene todas. Su primera aparición de la que se tiene constancia es en esta viñeta en cuantocabron a finales de 2010, por el usuario "Sospechoso".







Raisins / Inglip.- Es un meme que representa la sorpresa que se lleva alguien al encontrar algo inesperado. Su nombre proviene del inglés: pasas; pues se popularizó en una caricatura donde el personaje toma una galleta creyendo que tenía chispas de chocolate, pero se sorprende al ver que eran pasas. La cara proviene de una imagen que sugiriere que la videoconsola PS3 no tiene juegos, donde es retratada con el texto "Has no games".





Puking/Puke Rainbows.- Este meme se usa cuando una cosa es extremadamente tierna, amorosa y/o bonita. Tiene su origen en comics y está representado por un vómito de arcoiris cuando el personaje está ante situaciones muy pastelosas y románticas. Su primera aparición fue para un artículo del blog I-mockery, cuando el autor visitó un supermercado japonés y estaba lleno de productos de todos los colores posibles. Se muestra a una persona con los ojos bizcos hacia fuera y vomitando arco-iris (Puke Rainbows es vomitar arco-iris en inglés). Existen muchos tipos de Puke rainbows: delante del ordenador, de pie, vomitándole a la cara al otro, con nubes, con un arco iris que vomita arco-iris, con un unicornio, etc.



Mother of god.- Se utiliza para mostrar asombro. Se muestra estupefacto ante acontecimientos que no se esperaba.






Why Not?.- Le echa cara a la vida y a la mínima que tiene la oportunidad, bien porque está solo o bien porque algo le excita, se da un homenaje. Su primera aparición de la que se tiene constancia es en esta viñeta en cuantocabron a principios de 2011, por el usuario "Valverde". Está basado en el personaje de Willy Black Eye interpretado por Peter Griffin.





Pat Bateman.- Bateman es el personaje que interpreta Christian Bale en American Psycho, en una escena en la que sale con una hacha.










Sí claro.- Con su cara viciosa, se muestra en ocasiones en que la situación tiene un doble sentido, y "sí claro" siempre es el más retorcido o perverso. Su origen en inglés es el meme "I See What You Did There" y aunque su origen es desconocido es usado desde hace tiempo en 4chan y tumblr.







Huy si que malote!.- En ingles se le conoce como "Watch out we have a bad ass over here!!!" y significa que huy si que malote! Aunque en realidad es una imagen de Neil deGrasse Tyson, astro físico de la NASA y divulgador científico que fue captado mientras afirmaba "Yo sé que las moléculas de mi cuerpo son rastreables hasta los fenómenos del Cosmos. Eso hace que quiera agarrar a la gente en la calle y decir: “HAS ESCUCHADO ESTO?!” En octubre de 2011 a partir de una fotografía editada de Tyson tomada de una entrevista que él dio para la página bigthink.com, se creó un meme, que resalta irónicamente alguna situación. Viene usualmente acompañado de letreros, por ejemplo, en inglés “Watch out, we got a badass over here“, traducido al español literalmente “Cuidado, tenemos un chico malo aquí“. Esta imagen es usada casi siempre para enfocar un sentido del humor sarcástico.

En conclusión, existen muchos otros memes y seguramente aparecerán más. Lo importante es entender como estas imágenes forman un lenguaje gráfico que se vuelve común entre personas incluso que hablan lenguas diferentes y que estas unidades de información cultural ciertamente se transmiten fácilmente entre personas o generaciones porque son fácilmente identificables y además nos divierten.


Fuentes: wikipedia.com
cuantocabron.com 
http://knowyourmeme.com